La reciente intensificación de la sismicidad bajo la isla de Tenerife ha sido objeto de análisis técnico por parte del comité científico que asesora al Gobierno de Canarias en el marco del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (PEVOLCA).
Tras la evaluación conjunta de todos los parámetros disponibles, los expertos concluyen que no existe evidencia que apunte a un proceso eruptivo a corto o medio plazo, aunque se mantiene la vigilancia reforzada.
Evolución reciente de la sismicidad
Durante las últimas semanas se ha registrado un incremento de eventos sísmicos de baja magnitud localizados principalmente en el entorno de Las Cañadas, bajo el complejo volcánico del Parque Nacional del Teide.
Los datos técnicos reflejan:
- Magnitudes generalmente inferiores a 2,0 mbLg.
- Profundidades medias entre 10 y 20 kilómetros.
- Ausencia de sismos sentidos por la población.
- Distribución espacial concentrada, sin migración ascendente clara.
Los científicos subrayan que este tipo de enjambres sísmicos son relativamente frecuentes en sistemas volcánicos activos y no implican necesariamente un ascenso de magma hacia la superficie.
Parámetros clave bajo control
El análisis no se limita a la actividad sísmica. La evaluación incluye múltiples indicadores geofísicos y geoquímicos:
🔎 Deformación del terreno
Los sistemas GPS de alta precisión no muestran inflación significativa del edificio volcánico, uno de los principales indicadores de intrusión magmática superficial.
🌫️ Emisión de gases
Los valores de dióxido de azufre (SO₂) y dióxido de carbono (CO₂) se mantienen dentro de los rangos habituales, sin anomalías relevantes.
🌡️ Anomalías térmicas
No se han detectado incrementos de temperatura en superficie mediante sensores remotos ni cámaras térmicas.
Contexto geológico: una isla volcánicamente activa
Tenerife forma parte de un archipiélago de origen volcánico activo. Desde 2016 se han documentado diversos episodios de aumento sísmico que no derivaron en erupciones.
El sistema volcánico del Teide presenta una dinámica compleja en la que se producen reajustes internos de presión sin que necesariamente desemboquen en actividad eruptiva.
Los especialistas recuerdan que el comportamiento volcánico no siempre sigue una evolución lineal y que la vigilancia continua es la principal herramienta para anticipar cualquier cambio significativo.
Sistema de vigilancia permanente
La red de monitorización incluye:
- Más de un centenar de estaciones sísmicas.
- Instrumentación GNSS para medir deformaciones milimétricas.
- Estaciones geoquímicas de análisis continuo.
- Control satelital y modelización numérica.
Este despliegue permite interpretar la evolución del sistema con un alto grado de precisión y fiabilidad.
Situación actual
En estos momentos:
✔️ No hay indicios de ascenso magmático superficial.
✔️ No se prevé un cambio en el nivel de alerta volcánica.
✔️ El PEVOLCA mantiene seguimiento técnico ordinario reforzado.
El Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos (CCES) continuará analizando en detalle la evolución de esta actividad y se reforzará la vigilancia volcánica.