La asociación califica de “desproporcionada” la propuesta y acusa a las administraciones de ofrecer respuestas “vacías” a los vecinos afectados
La Asociación Tierra Bonita ha denunciado que el anteproyecto de ley para declarar como espacios naturales protegidos 309 hectáreas afectadas por el volcán Tajogaite no contempla compensaciones claras para los propietarios de los terrenos, lo que consideran un agravio comparativo y una vulneración de derechos.
Según el colectivo, esta futura protección impediría a los dueños reconstruir o recuperar los usos previos de sus parcelas, a diferencia de otros afectados por la erupción volcánica. En este sentido, advierten de que la medida podría vulnerar el artículo 33.3 de la Constitución, relativo a la garantía de indemnización en caso de limitación de la propiedad privada.
Incertidumbre tras la reunión con las administraciones
La crítica llega tras una reunión celebrada el pasado 16 de marzo entre vecinos de la denominada “zona roja” —que incluye el volcán y parte de sus coladas— y representantes del Gobierno de Canarias, el Cabildo de La Palma y los ayuntamientos implicados.
En el encuentro participaron, entre otros, la consejera de Política Territorial, Nieves Lady Barreto; el viceconsejero para la Reconstrucción, Pedro Afonso; el director general de Ordenación del Territorio, Onán Cruz; el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez; y los alcaldes de Los Llanos de Aridane y El Paso.
Desde Tierra Bonita aseguran que la reunión dejó más dudas que certezas, ya que no se concretaron ni los criterios ni las cuantías de las posibles compensaciones, más allá de compromisos verbales aún no recogidos en documentos oficiales.
“Un acto de propaganda”
La asociación sostiene que el encuentro, solicitado por los propios vecinos, se convirtió en “un acto de propaganda” en lugar de un espacio real de diálogo. Critican que no se ofrecieran explicaciones claras sobre las restricciones que afectarán a los propietarios ni sobre las indemnizaciones que recibirán.
Además, denuncian la falta de transparencia en los criterios científicos que sustentan la propuesta de protección, así como la ausencia de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales previo, lo que, a su juicio, invalida el proceso.
Una protección cuestionada
El anteproyecto plantea la ampliación del Parque Natural de Cumbre Vieja en la zona del cráter y parte de las coladas, así como la creación de dos Reservas Naturales en las fajanas.
Durante la reunión, los vecinos expresaron su preocupación por la falta de claridad sobre los fines científicos y turísticos de esta protección, así como por los beneficios reales que obtendrán y los usos que podrán mantener en sus propiedades.
Limitaciones sin garantías
Según Tierra Bonita, una vez declarada la zona como espacio natural protegido, los propietarios no podrán desarrollar actividad alguna salvo aquellas que permita un futuro plan de ordenación que deberá elaborar el Cabildo en el plazo de un año.
Para el colectivo, esto supone trasladar a los afectados “un mensaje de éxito institucional sin beneficios tangibles para las personas”, centrado en la creación de normativa más que en la recuperación real de los damnificados.
Críticas a la gestión y falta de transparencia
La asociación también cuestiona la postura del Gobierno de Canarias respecto a las indemnizaciones ya abonadas, señalando la controversia sobre la publicación de los beneficiarios. En este sentido, recuerdan que el Ejecutivo autonómico ha iniciado un proceso judicial para evitar hacer públicos estos datos, alegando la privacidad de los afectados.
Asimismo, denuncian una política basada en “hechos consumados y chantaje emocional”, reprochando a las administraciones no haber mantenido reuniones previas con los vecinos de la zona afectada.
Reivindicación de los afectados

Los vecinos reclaman información clara, verificable y detallada sobre el impacto de la futura ley en sus derechos de propiedad, así como sobre las compensaciones económicas que recibirán.
Además, algunos afectados de núcleos como El Paraíso o Alcalá han solicitado compensaciones por la pérdida total de enseres, argumentando que no fueron informados ni evacuados con antelación suficiente, a diferencia de otras zonas.
Desde Tierra Bonita concluyen que no se está priorizando a las personas afectadas, sino el desarrollo de un modelo orientado a fines científicos y turísticos, sin atender adecuadamente las necesidades de quienes perdieron sus hogares y medios de vida.