La Guardia Civil ha investigado a una persona en La Aldea de San Nicolás tras detectarse un grave caso de maltrato animal, con un total de 29 perros en condiciones higiénico-sanitarias deficientes, entre ellos seis cachorros recién nacidos.
La actuación se inició después del aviso de un ciudadano que alertó sobre la posible existencia de animales en situación de abandono y con un cuidado claramente deficiente. A raíz de esta denuncia, agentes del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) llevaron a cabo una inspección en la finca.
Durante la intervención, los agentes comprobaron que el recinto carecía de vallado perimetral o cualquier tipo de barrera de seguridad, lo que suponía un riesgo añadido tanto para los animales como para el entorno.
Al acceder al lugar, se constató la existencia de numerosas casetas improvisadas construidas con pallets, maderas y restos de mobiliario, materiales que no garantizaban estabilidad ni protección frente a las condiciones climáticas. Además, en la zona había elementos peligrosos como clavos, maderas astilladas y residuos, con riesgo directo de provocar lesiones.

Ninguno de los perros se encontraba en libertad, ya que todos permanecían amarrados con cadenas de escasa longitud, limitando gravemente su movilidad y comportamiento natural. El entorno presentaba una acumulación de excrementos de varios días, obligando a los animales a convivir con sus propios desechos y favoreciendo la proliferación de insectos.
En cuanto a la alimentación y el agua, los agentes observaron que los bebederos y comederos estaban en condiciones insalubres, con una elevada acumulación de sedimentos, tierra y materia orgánica. El agua presentaba biofilms bacterianos, lo que la hacía no apta para el consumo.

Asimismo, todos los animales presentaban heridas visibles, con presencia de moscas sobre las mismas y sin ningún tipo de atención veterinaria, evidenciando signos de desatención prolongada en el tiempo. Incluso, se llegó a observar a uno de los perros alimentándose de sus propios excrementos.
Ante la gravedad de la situación, y para salvaguardar la vida de los animales, se procedió a la incautación de los 29 perros, incluidos los seis cachorros. La actuación se realizó en colaboración con el Ayuntamiento de La Aldea de San Nicolás, a través del área de Bienestar Animal.

Los animales fueron trasladados a instalaciones municipales, donde quedaron bajo custodia, garantizando su atención y bienestar, y a disposición de la Autoridad Judicial.
Por estos hechos, la Guardia Civil ha instruido diligencias penales al considerar que existen indicios de un presunto delito de maltrato animal por omisión de los cuidados debidos.
