El ultramaratoniano, andaluz afincado en Las Palmas de Gran Canaria, se enfrentará el 22 de mayo a un reto extremo para ayudar a niños con enfermedades graves
El ultramaratoniano Javier Olmedo, andaluz afincado en Las Palmas de Gran Canaria, se enfrentará el próximo 22 de mayo al desafío de permanecer 24 horas corriendo sobre una cinta, con el objetivo de recaudar fondos para niños con enfermedades de fallo intestinal, patologías oncohematológicas y diabetes.
Acostumbrado a pruebas de gran exigencia como los 101 kilómetros en 24 horas de Ronda, organizados por La Legión, Olmedo ha decidido dar un paso más en su trayectoria deportiva impulsando un reto con un marcado carácter solidario.
La iniciativa tiene un origen profundamente personal. Tras finalizar la edición de 2025 de la prueba de Ronda, el deportista decidió dedicar su esfuerzo a Amaya, la hija de una amiga que falleció con tan solo dos años tras nacer con fallo intestinal. El impacto de esta historia, unido al conocimiento directo de la labor de la asociación NUPA, vinculada a este tipo de enfermedades, fue determinante para que comenzara a gestarse este reto.
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A esta experiencia se suma otra vivida en su entorno cercano. Olmedo fue testigo de la situación de una familia amiga cuya hija pequeña padeció leucemia, un proceso en el que la familia contó con el acompañamiento del colectivo YEH durante los tratamientos y los ingresos hospitalarios. Estas vivencias fueron el detonante para transformar su esfuerzo deportivo en una acción solidaria de mayor alcance.
El reto, que se desarrollará íntegramente sobre una cinta de correr, supone una exigencia máxima tanto física como mental. La ausencia de cambios de entorno y la monotonía incrementan la dificultad, obligando al atleta a mantener la concentración y gestionar el desgaste durante un día completo.
Más allá del desafío deportivo, el objetivo es claro: recaudar fondos y dar visibilidad a enfermedades infantiles complejas, así como a la realidad de las familias que conviven con ellas. Cada kilómetro recorrido busca convertirse en un gesto de apoyo y concienciación social.

Con este reto, Javier Olmedo se suma a una corriente cada vez más extendida en la que el deporte se convierte en herramienta de ayuda. Una iniciativa donde la resistencia no solo se mide en lo físico, sino también en el compromiso con quienes más lo necesitan.