Nueva controversia en Corralejo por la reforma del Hotel RIU Tres Islas

La reforma planteada para el histórico Hotel Riu Palace Tres Islas ha vuelto a situar el foco sobre el complejo turístico de Corralejo después de que trascendiera que el proyecto prevé incorporar seis nuevas habitaciones dentro del establecimiento, ubicado en una zona protegida de las Dunas de Corralejo.

La iniciativa, presentada por la cadena RIU ante el Órgano Ambiental de Fuerteventura mediante una Evaluación de Impacto Ambiental Simplificada, plantea una amplia modernización del establecimiento turístico, aunque el aumento de unidades alojativas ha provocado críticas inmediatas desde distintos sectores políticos y ecologistas.

Una reforma integral en uno de los hoteles más polémicos de Canarias

Según la documentación técnica presentada, el hotel necesita una profunda actualización debido al deterioro acumulado por el paso del tiempo y la exposición constante a la maresía.

El proyecto contempla importantes actuaciones de modernización como:

  • Renovación de ascensores e instalaciones eléctricas
  • Reforma de piscinas y zonas comunes
  • Creación de nuevas áreas wellness y fitness
  • Mejoras de accesibilidad
  • Sistemas de ahorro energético e hídrico
  • Rehabilitación de fachadas
  • Sustitución de bañeras por platos de ducha
  • Nuevos espacios exteriores y solárium

La cadena hotelera sostiene que la reforma permitiría mejorar la eficiencia energética del complejo en torno a un 30% y asegura que no se producirá un aumento de volumen edificatorio ni expansión física del inmueble.

Las seis nuevas habitaciones desatan la polémica

El principal foco de controversia se encuentra en la creación de seis nuevas habitaciones, una cuestión especialmente sensible debido al largo historial urbanístico y judicial que rodea al hotel.

El RIU Tres Islas lleva años protagonizando procedimientos relacionados con la Ley de Costas y con actuaciones consideradas ilegales dentro del espacio protegido de Corralejo.

De hecho, la cadena hotelera tuvo que demoler recientemente varias suites construidas sin autorización tras diferentes resoluciones administrativas y judiciales.

Ahora, colectivos ecologistas y representantes políticos consideran que este nuevo proyecto podría suponer un intento de recuperar capacidad alojativa dentro de un entorno altamente protegido.

Críticas desde sectores ecologistas

Desde la formación política Drago Canarias se han producido algunas de las críticas más contundentes.

La portavoz de la organización en Fuerteventura, Aceysele Chacón, calificó el proyecto como “una tomadura de pelo”, cuestionando que se utilicen argumentos vinculados a la sostenibilidad para justificar nuevas habitaciones dentro de un espacio natural protegido.

Los colectivos críticos recuerdan además que tanto el Hotel Tres Islas como el cercano Oliva Beach llevan décadas en el centro del debate sobre el modelo turístico de Canarias y el impacto de determinadas infraestructuras dentro de zonas naturales de alto valor ambiental.

Un conflicto histórico en las Dunas de Corralejo

El establecimiento hotelero se encuentra ubicado dentro de un área protegida integrada en la Red Natura 2000 y ha estado durante años bajo la atención de Costas y de distintas administraciones públicas.

En 2023, el Estado inició incluso el procedimiento de caducidad de la concesión administrativa que permite la ocupación del dominio público marítimo-terrestre, una medida que llegó a abrir la puerta a una posible desaparición futura del hotel.

Sin embargo, aquel expediente terminó caducando sin ejecutarse, algo que generó nuevas críticas entre organizaciones ecologistas.

RIU defiende la compatibilidad ambiental del proyecto

La cadena hotelera defiende que el impacto ambiental de las obras sería “poco significativo” y sostiene que la actuación es compatible con los espacios protegidos de Corralejo.

El informe ambiental presentado concluye que las afecciones serían temporales y reversibles, limitadas principalmente al ruido y movimiento de maquinaria durante la ejecución de las obras.

El proyecto todavía deberá superar nuevos informes sectoriales y obtener las autorizaciones administrativas correspondientes antes de poder ejecutarse definitivamente.