La infraestructura, ubicada en Tuineje, producirá 2.500 metros cúbicos de agua al día y forma parte del mayor plan de modernización agrícola de Canarias
La Junta de Gobierno del Consejo Insular de Aguas de Fuerteventura (CIAF), organismo dependiente del Cabildo de Fuerteventura, ha aprobado la autorización para la ejecución y explotación de una nueva estación desalinizadora de agua de mar (EDAM) destinada al uso agrícola.
La nueva infraestructura se enmarca dentro del proyecto de modernización y mejora del regadío en la zona centro-sur de la isla, considerado el plan de regadío más ambicioso que se desarrolla actualmente en Canarias.
La desaladora estará ubicada en el municipio de Tuineje y contará con una capacidad de producción de 2.500 metros cúbicos de agua al día, lo que permitirá reforzar el suministro hídrico destinado al sector agrícola majorero.
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, destacó que esta autorización supone un nuevo avance para consolidar un proyecto estratégico para el futuro del campo insular.
La iniciativa cuenta con una inversión de 13 millones de euros y se ejecuta mediante un convenio entre el Cabildo de Fuerteventura, a través del Consorcio de Abastecimiento de Aguas a Fuerteventura (CAAF), y la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA).
Según explicó García, las obras de impulsión del sistema se encuentran ya en su fase final, una actuación que permitirá llevar agua agrícola a 289 regantes que cultivan un total de 152 hectáreas en diferentes zonas de Fuerteventura.
Por su parte, el consejero insular de Aguas, Adargoma Hernández, anunció que las obras de las redes secundarias que completarán el proyecto están próximas a comenzar y serán ejecutadas por el Gobierno de Canarias.
Asimismo, Hernández señaló que ya se han mantenido reuniones de coordinación con la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ejecutivo autonómico para avanzar en el objetivo común de incrementar la disponibilidad de agua destinada a la actividad agrícola en la isla.
Un proyecto clave para el futuro del campo majorero
La nueva desalinizadora constituye una pieza fundamental para garantizar recursos hídricos estables y de calidad para la agricultura de Fuerteventura, especialmente en un territorio marcado por la escasez de lluvias y la necesidad de optimizar el uso del agua.
