Un dron provoca la interrupción temporal de la actividad aérea en el Aeropuerto de Gran Canaria tras invadir una zona restringida

La Guardia Civil localizó la aeronave no tripulada el pasado 25 de julio después de que su piloto perdiera el control por las fuertes rachas de viento mientras realizaba un vuelo recreativo sin autorización

La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha informado este 30 de julio de 2026 de un incidente ocurrido el sábado 25 de julio, cuando un dron que realizaba un vuelo recreativo no autorizado terminó invadiendo la zona restringida del Aeropuerto de Gran Canaria, obligando a interrumpir temporalmente la actividad aérea como medida preventiva para garantizar la seguridad de las operaciones.

Según ha explicado la Guardia Civil, el aparato estaba siendo utilizado en una de las playas situadas en las inmediaciones del aeropuerto, un área sometida a estrictas restricciones operacionales debido a la proximidad de las maniobras de despegue y aterrizaje de aeronaves.

El viento hizo que el piloto perdiera el control

Durante el vuelo, las fuertes rachas de viento registradas en la zona provocaron que el operador perdiera completamente el control del dron, que acabó desplazándose hasta el interior del recinto aeroportuario.

La presencia de la aeronave no tripulada dentro del área restringida generó un grave riesgo para la seguridad operacional del tráfico aéreo, al existir la posibilidad de interferir con las maniobras de los aviones que operaban en ese momento en el aeropuerto.

Se suspendió temporalmente la actividad aérea

Ante esta situación, las autoridades aeroportuarias decidieron interrumpir temporalmente la actividad aérea mientras se verificaba que no existía ningún riesgo para la navegación.

La suspensión se mantuvo únicamente el tiempo necesario para comprobar que la zona era segura y que las operaciones podían reanudarse con todas las garantías para los vuelos y sus pasajeros.

El propietario carecía de permisos y conocimientos necesarios

Una vez esclarecidos los hechos, la Guardia Civil puso el incidente en conocimiento de la autoridad competente en materia de seguridad aérea, con el fin de que se incoen las actuaciones administrativas que pudieran corresponder por la presunta vulneración de la normativa vigente sobre el uso de aeronaves no tripuladas.

Además, los agentes comprobaron que el propietario del dron carecía de los permisos necesarios y del conocimiento adecuado para operar este tipo de aeronaves en una zona con importantes limitaciones de vuelo.

La Guardia Civil recuerda la importancia de consultar las zonas de vuelo

El Equipo Pegaso de la Comandancia de Las Palmas, especializado en el control de drones, recuerda que antes de realizar cualquier operación es imprescindible disponer de los registros y autorizaciones exigidos por la normativa, además de consultar las aplicaciones y páginas web oficiales que informan sobre las limitaciones existentes en cada espacio aéreo.

Aunque el dron implicado en este incidente, por sus características técnicas, no requería una formación específica de piloto, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recomienda que cualquier operador obtenga el certificado de conocimientos teóricos en la subcategoría A1/A3, una formación gratuita que puede realizarse de manera online y que permite conocer las normas básicas para planificar vuelos de forma segura y respetar el uso compartido del espacio aéreo.

Un incidente que pone de relieve los riesgos del uso irresponsable de drones

Este suceso vuelve a poner de manifiesto la importancia de respetar la normativa vigente sobre el uso de drones, especialmente en las inmediaciones de aeropuertos y otras zonas restringidas, donde una actuación imprudente puede comprometer la seguridad de las operaciones aéreas y tener importantes consecuencias administrativas para sus responsables.