El instrumento, olvidado durante más de un siglo en un monasterio, ha sido restaurado en Canarias y volverá a observar el Sol como parte del proyecto internacional NATE
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha logrado recuperar y devolver a la actividad un telescopio del siglo XIX que participó en la histórica observación del eclipse total de Sol de 1905. Tras permanecer más de un siglo olvidado en el desván de un monasterio, el instrumento volverá a apuntar al cielo el próximo 12 de agosto, en una campaña de observación que se desarrollará en Palencia.
La recuperación de este valioso equipo científico supone un importante hito para la astronomía española, ya que permitirá combinar la historia de la observación astronómica con la tecnología más avanzada del siglo XXI.
Más de 120 años de historia
El telescopio fue fabricado por la prestigiosa firma francesa Breton Frères y desempeñó un papel fundamental durante la expedición científica que estudió el eclipse total de Sol de 1905. En aquella ocasión se utilizó para determinar con precisión los instantes en los que la Luna entraba y salía del disco solar, aportando datos esenciales para la investigación astronómica de la época.
Finalizada aquella misión científica, el instrumento quedó almacenado durante décadas en las dependencias de un monasterio, donde permaneció prácticamente olvidado hasta que fue localizado y rescatado para su restauración.
Una restauración respetuosa con el instrumento original

El proyecto de recuperación ha estado dirigido por el astrofísico e ingeniero óptico del IAC Félix Gracia Témich, quien ha liderado un meticuloso trabajo para conservar la esencia del telescopio sin renunciar a las posibilidades que ofrece la tecnología actual.
Durante la intervención se reconstruyó el sistema de enfoque, se conservaron los componentes originales que todavía podían utilizarse y se adaptó el instrumento para que pueda trabajar con oculares modernos y detectores digitales, permitiendo obtener imágenes y datos con una calidad muy superior a la disponible hace más de un siglo.
Además, el antiguo trípode de madera fue sustituido por una montura motorizada de seguimiento solar, capaz de mantener el telescopio orientado de forma continua hacia el Sol durante las observaciones.
Ensayo para el gran eclipse de 2027
La nueva vida del telescopio estará ligada al proyecto internacional North African Telescope Eclipse (NATE), una iniciativa liderada por el Instituto de Astrofísica de Canarias con el apoyo del Gobierno de Canarias.
La observación prevista en Palencia el próximo 12 de agosto servirá como ensayo general para la gran expedición científica que tendrá lugar durante el eclipse total de Sol del 2 de agosto de 2027 en Marruecos.
En ese proyecto participarán investigadores, estudiantes y voluntarios de España, Marruecos y Estados Unidos, distribuidos en una red de estaciones de observación que permitirá estudiar el fenómeno con una cobertura sin precedentes.
Canarias, referente internacional en astronomía
Con esta restauración, el Instituto de Astrofísica de Canarias vuelve a demostrar su capacidad para combinar patrimonio científico, innovación tecnológica e investigación internacional. El regreso a la actividad de este histórico telescopio no solo recupera una pieza única de la astronomía, sino que también permitirá que un instrumento con más de 120 años de historia siga contribuyendo al conocimiento científico de los eclipses solares.
