La actuación, financiada con cerca de 1,8 millones de euros de fondos Next Generation y un millón aportado por el Cabildo de Gran Canaria, permitirá generar 2,85 GWh de energía renovable al año y ahorrar más de 430.000 euros anuales en la factura eléctrica
La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) da un paso decisivo en su estrategia de transición energética con la culminación de los trabajos para la instalación de 15 sistemas fotovoltaicos de autoconsumo en distintos edificios y espacios universitarios. El proyecto, que se extiende por los campus de Tafira, San Cristóbal, Montaña Cardones y el edificio NESA de Servicios Administrativos en Vegueta, convierte a la institución académica en uno de los grandes referentes de Canarias en materia de eficiencia energética y generación de electricidad renovable.
La actuación ha sido posible gracias a una inversión global de 2.795.244 euros, de los que 1.793.180 euros proceden de una subvención concedida por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, en el marco de la Estrategia de Energía Sostenible en las Islas Canarias y financiada con fondos Next Generation. A esta cantidad se suma la aportación de un millón de euros realizada por el Cabildo de Gran Canaria a través del Consejo Insular de la Energía.
El resultado es una red de instalaciones que supera los 1,7 megavatios de potencia instalada y que permitirá a la ULPGC producir aproximadamente 2,85 gigavatios hora de electricidad renovable cada año. Una generación que tendrá como destino prioritario el autoconsumo de la propia Universidad y que permitirá cubrir alrededor del 25 % de toda la electricidad que consume actualmente la institución.
Un ahorro superior a 430.000 euros cada año
Uno de los principales efectos del proyecto será económico. La producción de electricidad mediante energía solar permitirá reducir de manera significativa la dependencia de la ULPGC de la red eléctrica convencional y supondrá un ahorro estimado superior a los 430.000 euros anuales en la factura energética.
El impacto ambiental también será considerable. La generación renovable permitirá evitar alrededor de 575.000 kilos de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera cada año, reforzando el compromiso de la Universidad con la reducción de su huella de carbono y con los objetivos de descarbonización de las administraciones públicas.
La viceconsejera de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Energía del Gobierno de Canarias, Julieta Schallenberg, destacó durante la visita a las instalaciones que la transición energética también se construye desde el conocimiento y la innovación, y defendió el papel de las universidades como espacios capaces no solo de investigar y formar a las nuevas generaciones, sino también de convertirse en referentes mediante actuaciones concretas de sostenibilidad.
En este sentido, la responsable autonómica puso en valor el impacto de una actuación que combina generación de energía limpia, reducción de emisiones, ahorro económico y modernización de las infraestructuras públicas.
El Campus de Tafira concentra la mayor parte de la potencia
El Campus de Tafira es el principal escenario de este despliegue de energía solar. No es casualidad: este recinto concentra cerca del 40 % del consumo eléctrico total de la ULPGC y reúne buena parte de los edificios que se han incorporado al proyecto.
En Tafira se han desarrollado instalaciones fotovoltaicas en diferentes edificios universitarios, entre ellos los destinados a Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Arquitectura, Informática y Matemáticas, Ciencias Básicas, Biblioteca General, Economía, Empresa y Turismo, Ciencias Jurídicas, la Escuela de Ingenierías Industriales y Civiles, el edificio Polivalente I del Parque Científico y Tecnológico y el Edificio de Fabricación Integrada.
La potencia acumulada en las instalaciones del Campus de Tafira alcanza aproximadamente 1,4 megavatios, convirtiendo este espacio universitario en el gran núcleo de generación solar de la institución.
Entre las actuaciones destaca especialmente la instalación de una gran marquesina fotovoltaica sobre el aparcamiento de los Edificios Polivalentes. Con una potencia de 310,64 kilovatios, se trata de una de las instalaciones de mayor capacidad de todo el proyecto.
La estructura cumple además una doble función. Por un lado, permite generar electricidad renovable aprovechando una superficie ya destinada al estacionamiento de vehículos y, por otro, proporciona sombra a los automóviles. A ello se suma la incorporación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, vinculando así la generación de energía limpia con el impulso de una movilidad más sostenible dentro de la comunidad universitaria.
Ingenierías y Ciencias de la Salud, entre las instalaciones de mayor capacidad
Junto a la marquesina del aparcamiento, otras cubiertas del Campus de Tafira se han convertido en importantes centros de generación de electricidad solar.
La cubierta del edificio de Ingenierías cuenta con una potencia instalada de 249,60 kilovatios, mientras que el complejo departamental y aulario de Ciencias de la Salud alcanza los 224,10 kilovatios.
El despliegue no se limita, sin embargo, a Tafira. El proyecto también incorpora instalaciones fotovoltaicas en el Campus de San Cristóbal, en el Campus de Montaña Cardones y en el edificio NESA de Servicios Administrativos situado en Vegueta.
De esta manera, la Universidad extiende la generación renovable a diferentes puntos de su estructura y avanza hacia un modelo energético más distribuido, en el que sus propios edificios se convierten en espacios capaces de producir parte de la electricidad que necesitan para desarrollar su actividad diaria.
Una apuesta conjunta por la descarbonización
El proyecto representa también un ejemplo de colaboración entre distintas administraciones públicas. El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Transición Ecológica y Energía, ha canalizado una parte fundamental de la financiación mediante los fondos europeos Next Generation, mientras que el Cabildo de Gran Canaria ha completado la inversión con una aportación de un millón de euros.
El rector de la ULPGC, Lluís Serra Majem, destacó que la puesta en funcionamiento de estas instalaciones supone un avance importante en la transformación energética de la Universidad y permitirá reducir de manera significativa el coste de la electricidad, especialmente en el Campus de Tafira.
Serra Majem también puso en valor la capacidad de la institución para justificar el 100 % de los fondos Next Generation asignados al proyecto, circunstancia que calificó como un hito para la Universidad.
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, subrayó la importancia de la cooperación entre administraciones para acelerar la transición energética. El proyecto demuestra, según explicó, que la coordinación entre Gobierno de Canarias, Cabildo y Universidad permite movilizar inversiones capaces de reducir emisiones, disminuir los costes energéticos y generar beneficios para el conjunto de la sociedad.
Energía solar para transformar los campus universitarios
La actuación se enmarca en una estrategia más amplia de la ULPGC para avanzar hacia unos campus cada vez más eficientes, sostenibles y menos dependientes de fuentes de energía convencionales.
La generación estimada de 2,85 GWh anuales permitirá que aproximadamente una cuarta parte de la electricidad consumida por la institución proceda de sus propias instalaciones fotovoltaicas. Además, se contempla que una parte de la energía generada que no pueda ser consumida directamente sea vertida a la red eléctrica como excedente.
La actuación supone, por tanto, mucho más que la colocación de paneles solares sobre las cubiertas de los edificios universitarios. Se trata de una transformación progresiva del modelo energético de la institución, en la que las infraestructuras académicas pasan a desempeñar también un papel activo en la producción de energía limpia.
La incorporación de puntos de recarga para vehículos eléctricos en la nueva marquesina de Tafira refuerza, además, esta estrategia y conecta la generación renovable con otros ámbitos de la sostenibilidad, como la movilidad de bajas emisiones.
Un referente de sostenibilidad para Canarias
Con la culminación de estas 15 actuaciones, la ULPGC consolida una importante transformación de sus instalaciones y da un nuevo impulso a su objetivo de avanzar hacia campus más sostenibles.
Los más de 1,7 megavatios de potencia fotovoltaica instalados, los 2,85 GWh de producción renovable anual, el ahorro de más de 430.000 euros cada año y la reducción de unas 575 toneladas de CO₂ convierten el proyecto en una de las actuaciones más relevantes de eficiencia energética desarrolladas en la institución.
La Universidad no solo reduce así su consumo energético procedente de la red, sino que incorpora la sostenibilidad a sus propias infraestructuras y convierte sus campus en espacios donde la investigación, la formación y la transición energética avanzan de forma conjunta.
El proyecto refuerza, en definitiva, el papel de la ULPGC como institución comprometida con la innovación y la lucha contra el cambio climático y sitúa a sus campus como un ejemplo de cómo las administraciones públicas y las instituciones educativas pueden aprovechar los recursos europeos para acelerar la implantación de energías renovables y avanzar hacia un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible.
