La ciudad de Arrecife ha iniciado una nueva etapa en su desarrollo urbano tras la retirada definitiva del conocido como “muro de la vergüenza” en la zona portuaria de Porto Naos, una infraestructura que durante años impidió la conexión visual y simbólica con el litoral.
El alcalde, Yonathan de León, ha destacado la culminación de los trabajos ejecutados por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, subrayando que este derribo responde al mandato aprobado por el pleno municipal y que “nunca debió construirse”.

Una barrera que marcó el debate ciudadano
El denominado “muro de la vergüenza” fue durante años objeto de críticas por parte de vecinos, colectivos sociales y sectores vinculados al mar.
Su construcción supuso:
- La pérdida de la visión directa del mar en una zona histórica
- La desconexión del frente marítimo con la ciudad
- La degradación de un espacio con alto valor simbólico
Durante este tiempo, el muro se convirtió en un elemento de controversia, alimentando un debate sobre el modelo de ciudad y la relación entre Arrecife y su litoral.
Presión institucional y años de reivindicación
El derribo no ha sido una actuación inmediata, sino el resultado de un proceso prolongado:
- Aprobación en pleno del Ayuntamiento de Arrecife para su retirada
- Reclamaciones institucionales durante años
- Diferencias administrativas sobre competencias
Finalmente, la intervención ha sido ejecutada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, titular del espacio, materializando una demanda histórica.
Recuperación del frente marítimo
Con la eliminación del muro, Arrecife recupera su apertura hacia el mar, devolviendo a la ciudad una de sus señas de identidad.
La zona de Porto Naos, estrechamente vinculada a la tradición marinera, vuelve a integrarse en el paisaje urbano, permitiendo reconectar el espacio portuario con la vida ciudadana.
Este tipo de actuaciones se enmarca en una tendencia creciente en ciudades costeras: integrar puerto y ciudad para generar espacios abiertos y accesibles.

Un nuevo parque urbano de 6.500 metros cuadrados
La actuación permitirá además liberar una parcela de 6.500 metros cuadrados, destinada a la construcción de un gran parque urbano.
Este nuevo espacio verde se ubicará en el entorno de la Vía Medular, en las proximidades de la Cofradía de Pescadores de San Ginés.
El proyecto aspira a convertirse en:
- Un nuevo pulmón verde para la capital
- Un espacio de encuentro ciudadano
- Un punto de conexión entre ciudad y litoral
Aunque aún no se ha presentado el diseño definitivo, se prevé que incluya zonas de paseo, áreas de descanso e integración paisajística con el entorno marítimo.
Impacto urbanístico y económico
La eliminación de esta barrera física supone también una oportunidad estratégica:
- Revalorización del entorno urbano
- Mejora de la imagen de la ciudad
- Impulso a la actividad económica y turística
La apertura del frente marítimo puede favorecer la dinamización de la zona y su integración en los circuitos urbanos y turísticos.
Aspectos pendientes
Pese al avance que supone el derribo, aún quedan cuestiones por definir:
- Diseño final del parque urbano
- Plazos de ejecución
- Presupuesto de la actuación
- Coordinación entre administraciones implicadas
El desarrollo de este proyecto será clave para consolidar el impacto positivo de la actuación.
Conclusión
La retirada del “muro de la vergüenza” marca un punto de inflexión para Arrecife.
No se trata únicamente de eliminar una infraestructura, sino de recuperar la relación histórica de la ciudad con el mar y redefinir su modelo urbano.
A partir de ahora, el reto será transformar este espacio en un entorno útil, accesible y plenamente integrado, capaz de responder a las demandas de la ciudadanía y de proyectar una nueva imagen de la capital lanzaroteña.