“Brumas, Cabras, la Isla”: la acuarela de Alfonso S. Pachilín interpreta el paisaje de Fuerteventura

El artista Alfonso S. Pachilín presenta Brumas, Cabras, la Isla, una serie de acuarelas inspiradas en los paisajes del sur de Fuerteventura, donde la luz, la atmósfera y la presencia simbólica de la cabra se convierten en los elementos centrales de una propuesta pictórica que explora la relación entre territorio y emoción.

La exposición parte de una idea sugerente evocada por un verso de la poeta alemana Susanne Schwager:
“Y Dios dijo: ‘Sean las cabras’. Entonces una orquesta de luz descendió del cielo, separando las nieblas…”

En Fuerteventura, la luz se revela como un elemento casi material que moldea el paisaje. En el macizo de Jandía, al sur de la isla, es frecuente que el relieve quede cubierto por un mar de nubes que difumina las formas y transforma el territorio en un escenario suspendido entre lo real y lo imaginado. De esa contemplación nace esta serie de acuarelas.

Atmósferas que se transforman en paisaje

Las primeras obras surgieron como estudios de atmósfera: nubes que se desgarran sobre los riscos, barrancos que emergen entre veladuras de color y palmerales que aparecen envueltos en silencio. Con el paso del tiempo, en estas escenas comenzó a aparecer la figura de la cabra, un animal profundamente ligado a la identidad de la isla.

Sin embargo, en estas pinturas la cabra no aparece como un elemento costumbrista, sino como una presencia esencial que atraviesa la bruma y afirma su lugar en el paisaje.

A medida que avanzó la serie, el color se intensificó y las aguadas se volvieron más libres. Los contrastes se hicieron más audaces y el paisaje adquirió una dimensión casi onírica: cielos incendiados, luces improbables y riscos que parecen suspendidos en la atmósfera. A pesar de esa transformación pictórica, la isla sigue siendo reconocible, latente bajo cada capa de color.

En estas composiciones rara vez aparecen rebaños. Una o dos cabras ocupan la escena, sosteniendo un delicado equilibrio entre fragilidad y firmeza. Son figuras que habitan la intemperie con naturalidad, del mismo modo que el propio territorio que las acoge.

Brumas, Cabras, la Isla no pretende describir Fuerteventura, sino interpretarla. A través de la transparencia de la acuarela, el paisaje se convierte en una experiencia de luz, silencio y presencia.

El artista y los colores de la isla

Alfonso S. Pachilín (Londres, 1967) reside en Costa Calma, Fuerteventura, desde 1999. Tras una trayectoria en la que exploró técnicas como el pastel y el acrílico, desde 2019 centra su trabajo exclusivamente en la acuarela. La transparencia y la inmediatez de esta técnica le permiten abordar el paisaje insular desde una mirada contemporánea, caracterizada por la intensidad del color y la libertad del trazo.

En 2024, dos de sus acuarelas fueron seleccionadas para representar a Canarias en la Octava Trienal Internacional de Acuarela de Santa Marta (Colombia) y en Fabriano in Acquarello (Italia), uno de los encuentros internacionales más destacados dedicados a esta disciplina artística.

Desde entonces, su obra ha continuado presente en Fabriano in Acquarello en las ediciones de 2025 y 2026, además de participar en diversas exposiciones individuales y colectivas en Fuerteventura junto al colectivo artístico majorero AnimArte.

A través de su trabajo, Pachilín continúa explorando la relación entre paisaje, atmósfera y presencia, tomando como eje el territorio del sur de Fuerteventura y la singular luz que define la isla.