La rápida intervención policial y la colaboración ciudadana permitieron esclarecer dos delitos de hurto antes de que una de las víctimas llegara a presentar denuncia.
La Guardia Civil ha detenido en el municipio de Mogán a una persona como presunto autor de varios delitos de hurto al descuido cometidos en un establecimiento de ocio y en un complejo residencial de la localidad.
Los hechos tuvieron lugar en la mañana del 27 de enero, cuando el detenido aprovechó que un trabajador realizaba labores de reforma en un local comercial para sustraer un teléfono móvil de alta gama, valorado en unos 800 euros. El autor accedió al establecimiento, que se encontraba abierto por las obras, y fingió haber entrado únicamente para recoger un trozo de pan que se le había caído, abandonando el lugar de forma apresurada con el terminal oculto.
Segundo hurto en un complejo residencial
Apenas una hora y media después, el mismo individuo se desplazó a un complejo residencial de la localidad. Allí, aprovechando la salida de unos turistas, accedió al rellano de una vivienda donde una mujer se disponía a salir con su bebé. En el breve instante en el que la madre regresó al interior del domicilio para recoger al menor, el detenido sustrajo una bolsa de bebé que contenía efectos personales, documentación, gafas de sol de marca y diversos accesorios, con un valor superior a 600 euros.
Tras ser alertados por el Centro Operativo de Servicios (COS), los agentes se personaron rápidamente en el lugar, donde el sospechoso había sido retenido por familiares de la víctima y un trabajador de la zona, tras un forcejeo en el ascensor cuando intentaba huir del recinto.
Clave en el registro policial
Durante el registro de seguridad, los agentes no solo recuperaron los efectos sustraídos en el segundo hurto, sino que localizaron en el bolsillo del pantalón del detenido un segundo teléfono móvil, cuya procedencia no pudo acreditar. A pesar de que el sospechoso intentó bloquear el terminal para dificultar la investigación, los agentes lograron identificar al propietario legítimo mediante gestiones técnicas con la tarjeta SIM.
El teléfono resultó pertenecer al trabajador del establecimiento de ocio donde se había cometido el primer hurto, lo que permitió esclarecer ambos delitos de manera simultánea, incluso antes de que la primera víctima hubiera formalizado denuncia.
Diligencias judiciales
Las diligencias instruidas por ambos delitos de hurto han sido puestas a disposición del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana, donde se ha decretado la celebración de un juicio rápido.
Desde la Guardia Civil se subraya la gravedad de este tipo de hechos, especialmente cuando se producen en entornos residenciales y familiares, donde la vulnerabilidad de las víctimas y la audacia del autor generan una alarma social que va más allá del perjuicio económico. Asimismo, se recuerda que estos hurtos, inicialmente no violentos, pueden derivar en situaciones de riesgo físico debido a la resistencia de los autores durante su huida.