
El Gobierno regulará el café y la oferta de alimentos en máquinas expendedoras de espacios públicos para fomentar hábitos saludables
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 prepara un nuevo real decreto que modificará la oferta de alimentos y bebidas en máquinas expendedoras y cafeterías ubicadas en espacios públicos, con el objetivo de promover una alimentación más saludable y combatir el consumo excesivo de azúcar, sal y productos ultraprocesados.
Entre las medidas más llamativas, la normativa establece que las máquinas de café deberán servir las bebidas sin azúcar por defecto, permitiendo al usuario añadirla de forma opcional y con una cantidad limitada. La iniciativa busca reducir el consumo automático de azúcar añadido, uno de los principales factores asociados a problemas como la obesidad y las enfermedades metabólicas.
El decreto obligará a que una amplia mayoría de los productos disponibles en máquinas expendedoras cumpla con criterios nutricionales saludables. Esto supondrá un cambio sustancial en la composición actual de estas máquinas, donde predominan los snacks ultraprocesados, refrescos y bollería industrial.
Con la nueva regulación, será obligatorio ofrecer opciones como:
Fruta fresca
Frutos secos sin sal añadida
Yogures sin azúcares añadidos
Agua y bebidas sin azúcar
Productos integrales y opciones más equilibradas
Además, los productos menos saludables no podrán ocupar posiciones destacadas ni preferentes en las máquinas, con el fin de desincentivar su consumo impulsivo.
La normativa no se limitará a hospitales o centros sanitarios, donde ya existían algunas restricciones, sino que se extenderá a numerosos espacios públicos, entre ellos:
Bibliotecas, Museos, Universidades, Centros deportivos, Edificios administrativos, Centros de mayores.
De esta forma, el Gobierno busca que el acceso a opciones saludables no dependa del lugar en el que se encuentre el ciudadano.
Cambios también en cafeterías y comedores públicos
El real decreto incluirá asimismo modificaciones en los servicios de cafetería y restauración que operan en instalaciones públicas. Los nuevos criterios obligarán a priorizar productos frescos, de temporada y equilibrados desde el punto de vista nutricional.
En el caso de los menús infantiles, se eliminarán como norma los ultraprocesados, y se fomentará una alimentación más variada y saludable. También se contemplará la obligación de ofrecer alternativas adaptadas a necesidades médicas, éticas o religiosas, sin coste adicional para los usuarios.
Desde el Ministerio de Consumo se subraya que esta regulación persigue varios objetivos:
Reducir la incidencia de enfermedades asociadas a una mala alimentación
Facilitar elecciones saludables sin necesidad de esfuerzo adicional
Combatir las desigualdades en el acceso a una dieta equilibrada
Promover hábitos saludables desde espacios públicos
La norma se encuentra actualmente en fase de tramitación y, una vez aprobada, obligará a adaptar miles de máquinas expendedoras y servicios de restauración en todo el país.