El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha habilitado una nueva sala de cuidados paliativos pediátricos con el objetivo de ofrecer una atención más humana, íntima y confortable a los menores que requieren este tipo de intervención.
El nuevo სივრცo está diseñado para mejorar la calidad de vida de los pacientes y reforzar el acompañamiento integral a sus familias, en línea con un modelo asistencial centrado en la persona. La iniciativa responde a la necesidad de adaptar los entornos hospitalarios a situaciones especialmente delicadas, proporcionando un ambiente más cálido y adecuado.
Actualmente, el servicio de Pediatría atiende a noventa niños y adolescentes con diferentes patologías, entre ellas diagnósticos oncológicos, enfermedades neurológicas graves o neurodegenerativas, secuelas derivadas de complicaciones en el nacimiento y otras patologías crónicas complejas. Treinta de estos pacientes presentan una alta complejidad, con necesidades asistenciales continuadas.

El programa de cuidados paliativos pediátricos del centro se puso en marcha en 2014 y se articula a través de una Unidad de Atención Integral para pacientes crónicos complejos y con necesidades paliativas. Este servicio combina la atención hospitalaria con el seguimiento domiciliario programado y el soporte telefónico, incluyendo atención al final de la vida con disponibilidad continuada.
El equipo está formado por dos pediatras, una enfermera y una psicóloga, y su labor abarca desde el control del dolor y otros síntomas complejos hasta el manejo de necesidades respiratorias, neurológicas y nutricionales. Además, incluye la atención en el domicilio, el seguimiento longitudinal, el apoyo emocional y social a las familias, y la coordinación con otros servicios hospitalarios y comunitarios.
Los cuidados paliativos pediátricos están dirigidos a niños con enfermedades que ponen en riesgo su vida o limitan su calidad de vida, y comienzan desde el momento del diagnóstico, independientemente de que el paciente reciba o no tratamiento curativo. Este enfoque integral busca no solo aliviar el sufrimiento físico, sino también acompañar a las familias en todo el proceso.
La habilitación de esta nueva sala ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación Carrera por la Vida y la Asociación Amigos de Gillian Banks, entidades comprometidas con la mejora de la atención sanitaria y el apoyo a pacientes y familiares.