El Cabildo de Fuerteventura y el Gobierno de Canarias han unido esfuerzos para impulsar nuevas medidas que fortalezcan el sector primario majorero ![]()
. En una reunión de trabajo encabezada por la presidenta Lola García y el consejero regional Narvay Quintero, ambas administraciones han reafirmado su compromiso con agricultores, ganaderos y pescadores de la isla.

Uno de los puntos más destacados es la inversión en ayudas agroambientales del PEPAC, donde Fuerteventura recibirá 2,26 millones de euros de un total de 7,9 millones
. Esta línea de apoyo ha sido reforzada para garantizar que ningún profesional del sector quede fuera, duplicando además la ayuda media por beneficiario.
![]()
En total, más de un centenar de productores majoreros verán incrementadas sus ayudas, pasando de unos 11.000 € a más de 21.700 € por solicitante. Un respaldo fundamental para actividades tradicionales como:
Cultivo de tuneras para cochinilla
Apicultura y conservación de biodiversidad ![]()
Mejora del suelo y lucha contra la erosión
Protección de razas ganaderas autóctonas
Mantenimiento de prácticas como la trashumancia
Además, ambas instituciones han coincidido en la necesidad de actuar ante el aumento de costes de producción derivados del contexto internacional, especialmente por el conflicto en Oriente Medio, que puede afectar directamente a la viabilidad del sector.

Más agua para el campo majorero
Otro de los avances clave es la modernización del regadío en la zona centro-sur de la isla, con una inversión de 9,25 millones de euros. Este proyecto beneficiará a 289 agricultores y más de 150 hectáreas de cultivo ![]()
. A ello se suma la reciente puesta en marcha de una desaladora agrícola con capacidad de 2.500 m³.
También se han abordado los preparativos de FEAGA 2026, que se celebrará del 16 al 19 de abril en Pozo Negro, consolidándose como el gran evento del sector primario en Canarias ![]()
.

En clave europea, se destacó la importancia del nuevo Marco Financiero Plurianual y la defensa de las regiones ultraperiféricas (RUP), con el objetivo de garantizar un trato diferenciado y más recursos para territorios como Canarias.
Las administraciones insisten en seguir trabajando de forma coordinada para asegurar el futuro del campo majorero, clave en la economía, el paisaje y la identidad de la isla.