Fuerteventura ha vuelto a demostrar en FITUR 2026 por qué es mucho más que un destino turístico. La isla se presenta como un espacio de libertad, equilibrio y conexión con la naturaleza, donde el tiempo adquiere otro ritmo y el paisaje se convierte en una experiencia emocional.
A través de un recorrido visual por su costa infinita, sus pueblos, sus campos, sus montañas y su horizonte abierto, Fuerteventura muestra su carácter: una isla que invita a respirar, a detenerse y a redescubrir lo sencillo. Un territorio donde el mar, el viento y la luz no son solo elementos naturales, sino parte de la identidad de quienes la habitan.
La propuesta de la isla en FITUR 2026 gira en torno a valores como la tranquilidad, la autenticidad y la armonía con el entorno. Fuerteventura se reivindica como un destino que no se consume, sino que se vive; que no se recorre con prisas, sino con los sentidos.
Sus paisajes volcánicos, sus playas abiertas, sus núcleos urbanos integrados en el territorio y su cultura local reflejan una manera de estar en el mundo basada en el respeto por la naturaleza y en una forma de vida serena, cercana y hospitalaria.