El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Las Palmas, en coordinación con los Agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura y personal de la 4ª Compañía de la Guardia Civil de Puerto del Rosario, han llevado a cabo diversas inspecciones encaminadas a la erradicación de asentamientos no autorizados y a la detección de infracciones urbanísticas y medioambientales en suelo rústico de la isla de Fuerteventura.

Estas actuaciones se desarrollan en el marco de la campaña que viene realizando el equipo del SEPRONA de la Comandancia de Las Palmas para la erradicación de construcciones ilegales y la correcta ordenación del territorio. En este contexto, se han llevado a cabo una serie de actuaciones en materia urbanística en terrenos clasificados como suelo rústico, concretamente en el término municipal de La Oliva, como respuesta al incremento de construcciones que se estaban detectando en distintas zonas de la isla donde este tipo de uso está expresamente prohibido.

Las investigaciones se iniciaron tras detectarse por parte de los agentes del SEPRONA la proliferación de construcciones ilegales con fines residenciales, recreativos e industriales en suelos protegidos, donde dichos usos no están permitidos. Estos hechos conllevan una progresiva degradación de zonas ambientales sensibles, poniendo en serio riesgo la biodiversidad del entorno y la calidad de vida de las comunidades que se encuentran legalmente asentadas en la isla.

Como resultado de las inspecciones realizadas, los agentes han procedido a la formulación de 14 infracciones en materia urbanística, en las que se ha constatado la proliferación de edificaciones y estructuras levantadas de manera irregular con fines residenciales en suelos rústicos no aptos para ello. Entre las infracciones detectadas se incluyen la instalación de contenedores marítimos, caravanas, viviendas construidas con palets, edificaciones prefabricadas, otras estructuras de características similares, así como la acumulación incontrolada de residuos. Este tipo de conductas supone un grave atentado contra el paisaje y el entorno natural de la isla de Fuerteventura.

Asimismo, fruto de la coordinación conjunta entre el Cabildo de Fuerteventura y la Guardia Civil, se han detectado diversas infracciones en materia de residuos, bienestar animal y sanidad animal, llegando a acumular entre todas ellas un total de 28 infracciones. Una vez elaborados los informes preceptivos, los mismos serán remitidos al Gobierno de Canarias, organismo competente para la tramitación de dichos expedientes.
Las infracciones contra la ordenación del territorio y el medio ambiente pueden conllevar sanciones económicas de elevada cuantía, que pueden alcanzar hasta los 200.000 euros, así como la adopción de otras medidas administrativas, entre las que se incluyen la orden de demolición de las construcciones ilegales y la restitución de la legalidad urbanística, con el objetivo de devolver los terrenos afectados a su estado original.

El SEPRONA, con el apoyo del Servicio Aéreo de la Guardia Civil, a través de la Unidad Aérea de Fuerteventura, y en colaboración con los Agentes de Medio Ambiente, refuerza su compromiso con la protección del territorio, la defensa del medio ambiente, el cumplimiento de la normativa vigente y la preservación del paisaje natural de Fuerteventura, frente a aquellas conductas que suponen una degradación del entorno natural.