Fuerteventura vivió este sábado 28 de marzo una nueva apañada en el Valle de Vinamar, una cita que volvió a poner en valor una de las tradiciones más arraigadas de la isla y que mantiene vivo el vínculo con sus raíces ganaderas.

Las apañadas no son únicamente una práctica del sector primario, sino una expresión de identidad, comunidad y legado. En cada encuentro se refleja el esfuerzo colectivo y el profundo respeto por una forma de vida que ha marcado a generaciones enteras.

Una práctica ancestral reconocida
Esta tradición, reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC), consiste en la recogida del ganado caprino que pasta en libertad para su control, identificación y cuidado. Se trata de un sistema adaptado históricamente al territorio majorero, que ha permitido mantener el equilibrio entre la actividad ganadera y el entorno natural.

🏛️ Presencia institucional y reconocimiento
El acto contó con la presencia de la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, junto al consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca, Enrique Peña. También asistieron el alcalde de Pájara, Alejandro Jorge, representantes del sector primario y el secretario de la Mesa del Parlamento de Canarias, Mario Cabrera.

Durante la jornada se rindió homenaje a los hombres y mujeres que han sostenido durante décadas la actividad ganadera en la isla, reconociendo su papel esencial en la conservación de las tradiciones.

🤝 Identidad, comunidad y futuro
Las apañadas destacan por su carácter colectivo, donde la colaboración entre ganaderos y vecinos refuerza el tejido social del medio rural. Además, se convierten en un espacio clave para la transmisión de conocimientos entre generaciones, garantizando la continuidad de esta práctica ancestral.

El Ayuntamiento de Pájara y la Asociación de Ganaderos del Mal Nombre quisieron reconocer especialmente a quienes han dedicado su vida a preservar esta tradición, subrayando la importancia del relevo generacional.

🌿 La cabra majorera, símbolo de Fuerteventura
En el centro de esta práctica se encuentra la cabra majorera, elemento fundamental en la historia, la economía y la cultura de la isla. Su presencia ha sido clave para el desarrollo del sector ganadero y la elaboración de productos emblemáticos como el queso majorero.

📌 Un legado que sigue vivo
Las instituciones reiteraron su compromiso con el apoyo al sector ganadero, destacando que defender las apañadas es preservar la identidad de Fuerteventura.

El papel de las personas mayores, como guardianes de este conocimiento, resulta fundamental para que las nuevas generaciones continúen entendiendo, valorando y manteniendo vivo este legado.
La apañada de Vinamar vuelve a demostrar que tradición, cultura y futuro siguen caminando de la mano en Fuerteventura. 🐐