Una mujer de 35 años nacida en Fuerteventura ha solicitado explicaciones al Servicio Canario de Salud (SCS) tras descubrir mediante pruebas de ADN que no es hija biológica de las personas que la criaron, lo que apunta a un posible error en el momento de su nacimiento en el hospital majorero.
La afectada sospecha que pudo producirse un error de identificación al nacer en el Hospital General de Fuerteventura, lo que habría provocado que fuera entregada a una familia distinta a la suya biológica.
Según ha explicado su abogado, el letrado riojano José Sáez Morga, la mujer decidió someterse a pruebas genéticas a finales de 2025 tras albergar dudas sobre su origen. Los resultados confirmaron que su ADN no guarda relación biológica con el de quienes han sido sus padres durante toda su vida.
A estas pruebas se suman también análisis del grupo sanguíneo, que tampoco coinciden con el que se le asignó al salir del hospital, lo que refuerza la hipótesis de un posible “error de identificación y entrega a una familia no biológica”.
Tras conocer los resultados, el abogado presentó en noviembre de 2025 una solicitud de actuaciones ante la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias para que se investigue lo sucedido. Sin embargo, varios meses después, la afectada asegura que todavía no ha recibido respuesta oficial por parte de la administración sanitaria.
El objetivo: conocer qué ocurrió en el hospital
El letrado insiste en que la intención principal de su clienta es conocer qué ocurrió realmente en el hospital en el momento de su nacimiento y quiénes trabajaban en el centro sanitario en aquel momento.
En este sentido, subraya que el objetivo no es señalar a ningún profesional sanitario en concreto, sino aclarar las circunstancias que pudieron provocar el supuesto error en la identificación de la recién nacida.
El abogado también cuenta con experiencia en casos similares. De hecho, representa a una de las dos jóvenes afectadas por el intercambio de bebés ocurrido en 2002 en la zona pediátrica del antiguo hospital San Millán, en Logroño.
En ese caso, los tribunales han dado por válida recientemente una compensación de 975.000 euros para una de las personas afectadas por aquel intercambio de recién nacidos.
La mujer majorera, cuya identidad se mantiene en reserva, continúa a la espera de que las autoridades sanitarias aclaren si realmente se produjo un error en el hospital en el momento de su nacimiento.