La Guardia Civil ha desarticulado en Gran Canaria una organización criminal especializada en estafas sentimentales a través de internet y posterior blanqueo de capitales. En el marco de la operación “Guimaraes”, nueve personas de distintas nacionalidades han sido investigadas como presuntas autoras de delitos de estafa informática, usurpación de identidad y blanqueo.
La actuación se enmarca en la lucha contra el conocido “Romance Scam” o timo del amor, una modalidad delictiva en auge que aprovecha la vulnerabilidad emocional de las víctimas en entornos digitales.
El origen: una denuncia en Gáldar
La investigación comenzó tras la denuncia de una persona residente en Gáldar, que había sido engañada tras mantener una supuesta relación sentimental online. Una vez consolidada la confianza, los estafadores comenzaron a solicitar dinero bajo distintas excusas: problemas médicos, gastos de viaje, bloqueos aduaneros o inversiones urgentes. El dinero nunca era devuelto.
A partir de esa primera denuncia, el Equipo de Policía Judicial de la Compañía de Santa María de Guía detectó la existencia de un grupo organizado con un alto nivel de especialización en ingeniería financiera.
Una estructura criminal compleja
La red operaba mediante un sofisticado sistema para dificultar el rastreo del dinero:
- Apertura de cuentas bancarias en entidades nacionales e internacionales.
- Uso de documentación falsificada y creación de identidades inexistentes.
- Usurpación de identidad de personas reales para superar controles de seguridad bancarios.
- Utilización de hasta 30 líneas telefónicas diferentes para fragmentar la operativa.
Durante la investigación se analizaron inicialmente 22 cuentas bancarias, pero el seguimiento del capital estafado obligó a ampliar el estudio hasta un total de 57 cuentas vinculadas a la trama.
Además, se identificaron tres víctimas adicionales de usurpación de identidad, cuyos datos personales fueron utilizados sin su consentimiento.
Blanqueo a través de empresas reales
Uno de los aspectos más relevantes de la operación fue la detección de un sistema de blanqueo que utilizaba operaciones comerciales legítimas. El grupo abonaba facturas de productos como vino y materiales de construcción a empresas españolas con distribución internacional.
Las mercancías eran enviadas principalmente a países de África Occidental, especialmente Nigeria, integrando así el dinero procedente de las estafas en circuitos económicos aparentemente legales.
Los investigadores lograron identificar tanto a los responsables de gestionar las cuentas como a las empresas que recibían finalmente los productos adquiridos con fondos ilícitos.
Bloqueo de cuentas y recuperación parcial del dinero
Gracias a la autorización judicial, se consiguió bloquear varias cuentas que aún mantenían saldo, lo que permitirá a la víctima principal recuperar parte del dinero perdido.
Asimismo, la investigación ha revelado posibles conexiones con otros casos de ciberdelincuencia a nivel nacional, incluyendo la modalidad conocida como “Man in the Middle”, en la que los delincuentes interceptan comunicaciones entre empresas o particulares para desviar pagos.
Recomendaciones ante el auge del “timo del amor”
Desde la Guardia Civil se insiste en extremar la precaución en relaciones iniciadas exclusivamente a través de internet. Las autoridades recomiendan:
- No enviar dinero a personas cuya identidad no esté plenamente verificada.
- Desconfiar de historias urgentes que impliquen transferencias económicas.
- Denunciar de inmediato cualquier sospecha de estafa.
Las denuncias por estafas informáticas pueden presentarse también de forma telemática a través del portal oficial de la Guardia Civil, lo que facilita el trámite y permite actuar con mayor rapidez.
La operación “Guimaraes” pone de relieve el crecimiento de la ciberdelincuencia y la sofisticación de las redes dedicadas al fraude sentimental, un delito que combina manipulación emocional con complejos mecanismos financieros para ocultar el dinero estafado.