El Ayuntamiento de La Oliva ha trasladado esta semana, en el marco de la feria turística internacional ITB de Berlín, un mensaje claro para el futuro de Fuerteventura: crecer no siempre significa avanzar.

El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, ha defendido la necesidad de replantear el modelo turístico actual ante el fuerte crecimiento demográfico y la presión que experimenta la isla. La propuesta pasa por priorizar la calidad del visitante frente al aumento constante del número de turistas.
En este contexto, el consistorio ha planteado la creación de una moratoria turística específica para Fuerteventura, con el objetivo de analizar y establecer los límites reales de capacidad que puede asumir el territorio majorero.
“El crecimiento de la isla ha marcado un punto de inflexión. Debemos actuar con responsabilidad y definir hasta dónde puede llegar Fuerteventura sin comprometer su futuro”, señaló el alcalde.
Por su parte, el concejal de Turismo, David Fajardo, subrayó la importancia de avanzar hacia un modelo que combine prosperidad económica y sostenibilidad territorial. El edil recordó que la isla afronta retos importantes como la presión sobre el territorio, la dificultad de acceso a la vivienda, la sobrecarga de los servicios públicos o la pérdida del paisaje y de la identidad local.
La estrategia turística que defiende el municipio apuesta por un destino más equilibrado, resiliente y sostenible, en el que el visitante valore el entorno, la cultura y el patrimonio de la isla.
Además, La Oliva continúa reforzando su oferta turística complementaria con iniciativas como los Centros de Interpretación de la Ruta del Agua, el Castillo del Tostón y una agenda creciente de eventos deportivos, culturales y de ocio que enriquecen la experiencia del visitante.
Fuerteventura mira al futuro con un objetivo claro: seguir siendo un destino referente sin renunciar a su esencia.