
El Hospital Universitario Insular de Gran Canaria ha comenzado a consolidar un modelo asistencial que permite que pacientes oncohematológicos con movilidad reducida puedan recibir determinados tratamientos sin necesidad de desplazarse hasta el hospital. Actualmente, setenta pacientes ya se benefician de la administración domiciliaria de terapias subcutáneas, una iniciativa impulsada durante 2025.
Este servicio forma parte de un proyecto regional promovido en los hospitales públicos de Canarias junto al Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias, dependiente del Servicio Canario de la Salud. El objetivo principal es facilitar que determinados tratamientos antineoplásicos puedan administrarse fuera del entorno hospitalario cuando las condiciones clínicas del paciente lo permiten.
El programa se desarrolla desde el Hospital de Día Oncohematológico del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil y está dirigido especialmente a personas con dependencia o dificultades importantes para desplazarse.
Coordinación con centros especializados
Para llevar a cabo esta atención fuera del hospital ha sido fundamental la colaboración con varios Centros de Atención Especializada vinculados al complejo hospitalario. En concreto, participan los centros de Prudencio Guzmán, Telde y Vecindario.

La coordinación entre estos dispositivos sanitarios permite acercar los cuidados al entorno habitual del paciente, manteniendo en todo momento los mismos criterios de seguridad clínica y supervisión médica que se aplican en el hospital.
Este modelo asistencial facilita que algunos tratamientos que tradicionalmente requerían acudir al hospital puedan administrarse ahora en el propio domicilio o en centros sanitarios cercanos al lugar de residencia del paciente.
Más comodidad y bienestar para los pacientes
Los especialistas destacan que esta modalidad de atención supone un avance significativo para muchos pacientes. Al evitar desplazamientos frecuentes al hospital, se reduce el esfuerzo físico, el estrés asociado a las visitas hospitalarias y la exposición a posibles infecciones.
Además, recibir el tratamiento en el propio hogar o en un centro próximo mejora la accesibilidad al sistema sanitario y contribuye a una mejor organización familiar, especialmente en casos en los que los pacientes necesitan el apoyo constante de cuidadores.
Para las personas con limitaciones funcionales importantes, este sistema representa una mejora directa en su calidad de vida y en su bienestar emocional.
La enfermería, pieza clave del programa
El desarrollo del programa cuenta con la participación activa del equipo de enfermería del Hospital de Día Oncohematológico. Las profesionales sanitarias se desplazan hasta los domicilios de los pacientes para administrar los tratamientos y realizar el seguimiento clínico correspondiente.

Durante estas visitas también se lleva a cabo la evaluación del estado del paciente, la detección temprana de posibles efectos adversos y la orientación sanitaria tanto al paciente como a su entorno familiar.
Esta atención directa en el domicilio permite reforzar la relación entre profesionales y pacientes, favoreciendo un enfoque más cercano y personalizado de la asistencia sanitaria.
Mejor gestión de los recursos hospitalarios
Además del beneficio directo para los pacientes, el programa también contribuye a mejorar la organización del hospital. Al trasladar determinados tratamientos al domicilio o a centros especializados, se liberan recursos del Hospital de Día para atender procedimientos de mayor complejidad, como terapias intravenosas.
De esta forma, se optimiza la capacidad asistencial del centro y se mejora la planificación de la atención sanitaria en el Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil.