El Gobierno de Canarias destina 2,2 millones de euros para incorporar 39 profesionales y reforzar la salud mental, el bienestar emocional y la convivencia escolar
La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ha presentado el plan estratégico para incorporar la psicología en los centros educativos públicos del archipiélago, una iniciativa que comenzará a desplegarse en el curso 2026/2027 con el objetivo de reforzar el bienestar emocional del alumnado y mejorar la respuesta ante los retos en salud mental.
El plan, presentado por el consejero Poli Suárez, junto al viceconsejero José Manuel Cabrera, contempla una inversión de 2,2 millones de euros y la incorporación de 39 profesionales de la psicología general sanitaria distribuidos en las dos provincias.

Durante el acto, en el que también participaron representantes del Colegio Oficial de la Psicología de Las Palmas, se destacó que este proyecto supone un avance estructural en el sistema educativo canario, al integrar perfiles especializados dentro de los propios centros escolares.
Según explicó Poli Suárez, “la salud mental es un elemento clave para la convivencia y el desarrollo del alumnado”, subrayando la necesidad de actuar con mayor anticipación y coordinación. En este sentido, recordó que desde el inicio del curso se han registrado cerca de 600 intervenciones por situaciones de riesgo alto o inminente relacionadas con problemas de salud mental.
El consejero incidió en que estos profesionales no sustituirán a los equipos de orientación, sino que reforzarán su labor con una atención más especializada, en un contexto donde los centros educativos afrontan situaciones cada vez más complejas vinculadas al bienestar emocional.
El plan contempla la incorporación de 22 psicólogos en la provincia de Las Palmas y 17 en Santa Cruz de Tenerife, con presencia en todo el archipiélago. Por islas, se distribuirán 16 en Gran Canaria, 13 en Tenerife, tres en Lanzarote y Fuerteventura, dos en La Palma y uno en La Gomera y El Hierro.
Estos profesionales actuarán principalmente en institutos de educación secundaria, centros de educación obligatoria, centros de educación especial y centros integrados de formación profesional, alcanzando en su fase inicial a cerca de 250 centros educativos, especialmente con alumnado de entre 12 y 18 años.
El modelo apuesta por un enfoque integral basado en la prevención, detección precoz e intervención en salud mental dentro del sistema educativo, permitiendo actuar de forma temprana ante situaciones como ansiedad, depresión, acoso escolar o conductas de riesgo.
Entre sus funciones se incluyen la evaluación psicológica individual y grupal, el asesoramiento al profesorado, la intervención con familias y el desarrollo de programas de promoción del bienestar emocional y mejora de la convivencia escolar.
Por su parte, José Manuel Cabrera destacó que “la escuela es un espacio clave para la prevención y la intervención temprana”, subrayando que esta medida permitirá mejorar la atención a la diversidad y el acompañamiento al alumnado y sus familias.
El plan también busca reforzar el papel de los centros educativos como entornos seguros, inclusivos y de protección, mejorando la coordinación entre profesorado, familias y especialistas, y ofreciendo respuestas más ágiles a las necesidades reales del alumnado.
Esta iniciativa se enmarca en los principios de equidad, inclusión y atención integral, consolidando un modelo educativo en el que la salud mental y el bienestar emocional se sitúan como pilares fundamentales del sistema educativo en Canarias.