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La Audiencia Provincial de Las Palmas ha absuelto a un hombre acusado de agresión sexual continuada contra la hija de su pareja sentimental, una mujer con parálisis cerebral infantil y una discapacidad física del 98%, en un caso que vuelve a poner el foco en la complejidad probatoria de los delitos sexuales y en los límites del sistema judicial ante situaciones de extrema vulnerabilidad
Según recoge la sentencia, el tribunal concluye que la prueba practicada en el juicio no permite desvirtuar la presunción de inocencia, lo que impide dictar una condena pese a la gravedad de los hechos denunciados
Los hechos se habrían producido entre marzo y agosto de 2020, durante la convivencia en una vivienda de Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana
La denunciante sostuvo que durante ese periodo fue víctima de múltiples actos de carácter sexual no consentidos, presuntamente cometidos por el acusado en el entorno doméstico
El contexto familiar y privado en el que se sitúan los hechos añade una dificultad clavela ausencia de testigos directos y la dependencia casi exclusiva del testimonio de la víctima
El procedimiento fue enjuiciado el pasado mes de marzo en la Sección Primera de la Audiencia, donde se practicaron pruebas testificales, periciales y documentales
Sin embargo, el tribunal concluye queno existe prueba suficiente que permita afirmar con certeza que los hechos ocurrieron tal y como fueron denunciados
Este punto resulta determinante, ya que en el ámbito penal rige un principio fundamentaltoda condena exige prueba plena y concluyente más allá de toda duda razonable
El Ministerio Fiscal consideraba acreditados los hechos y solicitaba una condena contundente
La distancia entre la petición fiscal y el fallo absolutorio evidencia una realidad recurrente en este tipo de procedimientosla dificultad de sostener una acusación penal sin pruebas objetivas que respalden el relato
El caso ha generado especial impacto por la situación de la denuncianteuna persona con un grado de discapacidad extremadamente elevado, lo que obliga a los tribunales a extremar las garantías
En este sentido, la justicia debe moverse en un terreno delicadoproteger a las posibles víctimas sin debilitar las garantías fundamentales del acusado
La sentencia refleja precisamente ese equilibriopor un lado reconoce la especial vulnerabilidad de la denunciantepor otro insiste en que esa circunstancia no puede sustituir la necesidad de prueba suficiente
Este tipo de resoluciones reabre un debate de fondo¿Está el sistema preparado para responder eficazmente a delitos sexuales en entornos privados y con víctimas vulnerables
La falta de pruebas directas, la dependencia de testimonios y la complejidad pericial hacen que muchos casos queden en una zona gris judicial donde la sospecha no es suficiente para condenar.
El acusado ha sido absuelto y queda libre de responsabilidad penal
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante instancias superiores.
Mientras tanto, el caso deja una conclusión incómoda pero relevantela justicia penal no juzga certezas morales sino pruebas, y cuando estas no alcanzan el nivel exigido, incluso los casos más graves pueden terminar en absolución