Manuel Domínguez subraya que la decisión corresponde al Gobierno de España y pide actuar conforme a las directrices internacionales mientras Canarias se mantiene a la espera de información oficial
El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, ha reclamado que se adopten “todas las garantías posibles” ante la eventual llegada a las islas de un crucero en el que se han detectado casos de hantavirus, una situación que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.

En declaraciones a los periodistas, Domínguez ha señalado que cualquier decisión dependerá de lo que determine el Gobierno de España y de las directrices que marque la Organización Mundial de la Salud, en el marco de una reunión convocada para analizar el caso. En este sentido, recalcó que el Ejecutivo autonómico solo puede exigir que, en caso de autorizarse la escala, se haga con plenas garantías sanitarias.
El vicepresidente también manifestó su preferencia personal de que el crucero no haga escala en Canarias, aunque insistió en que el Gobierno regional pondrá todos sus recursos a disposición para colaborar si finalmente se autoriza su llegada.
Domínguez aclaró que, por el momento, no se ha activado ningún protocolo específico en las islas, debido a que no existe confirmación oficial sobre el destino del buque ni sobre su posible llegada al archipiélago. “No sabemos si el barco va a llegar o no va a llegar a Canarias”, afirmó, subrayando que se está a la espera de la información que pueda derivarse de las reuniones técnicas en curso.
Asimismo, recordó que la competencia para autorizar o denegar el atraque corresponde exclusivamente al Gobierno de España, por lo que Canarias no tiene capacidad de decisión directa en este ámbito.
Pese a la incertidumbre, el vicepresidente quiso trasladar un mensaje de tranquilidad, asegurando que Canarias dispone de hospitales de primer nivel y profesionales altamente cualificados para hacer frente a una eventual emergencia sanitaria. “Tenemos unos profesionales magníficos preparados para atender esta situación, eso es indiscutible”, afirmó.
No obstante, apuntó que, en función de la evolución del caso, podrían surgir necesidades específicas adicionales, lo que obligaría a reforzar determinados recursos.
La situación permanece abierta a la espera de los informes sanitarios y de la decisión que adopten las autoridades estatales, que deberán evaluar el riesgo antes de permitir cualquier escala del crucero en territorio español.
El Gobierno de Canarias insiste en la prudencia y en la necesidad de garantizar la máxima seguridad sanitaria, en un contexto en el que la protección de la población se sitúa como prioridad absoluta.