Canarias demuestra que la eólica marina y la acuicultura pueden convivir !

El proyecto AquaWind confirma en condiciones reales la viabilidad de producir energía renovable y alimentos en el mar de forma conjunta, situando al archipiélago a la vanguardia de la innovación marítima.

Canarias ha consolidado su papel como referente internacional en innovación marítima tras presentar los resultados finales del proyecto AquaWind, una iniciativa estratégica coordinada por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información y cofinanciada en un 80% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura.

Después de 45 meses de trabajo, el proyecto concluye que la eólica marina y la acuicultura offshore pueden coexistir e incluso generar sinergias, optimizando el uso del espacio marítimo en un contexto de creciente presión sobre los recursos oceánicos.

Un nuevo modelo para el uso del espacio marítimo

El proyecto responde a uno de los grandes desafíos de Europa: cómo compatibilizar distintas actividades en el mar —como la pesca, el transporte o el turismo— sin incrementar el impacto ambiental.

AquaWind plantea un modelo integrado que permite producir energía limpia y alimentos sostenibles en un mismo entorno, superando el enfoque tradicional de uso fragmentado del espacio marítimo.

Durante la jornada final, representantes europeos y del Gobierno de Canarias coincidieron en que los resultados sitúan al archipiélago en una posición estratégica dentro de la economía azul, reforzada además con el reconocimiento del Atlantic Project Award 2025.

Validación en condiciones reales en el Atlántico

Uno de los principales avances del proyecto ha sido la validación de un prototipo en el banco de ensayos de la Plataforma Oceánica de Canarias, donde se han realizado pruebas en mar abierto.

La infraestructura integra:

  • La plataforma eólica flotante W2Power, desarrollada por EnerOcean
  • Un sistema acuícola automatizado con monitorización avanzada

Durante los ensayos se introdujeron juveniles de dorada para analizar su comportamiento, al tiempo que se evaluó la resistencia estructural del sistema y su interacción con el entorno.

Los responsables del proyecto subrayaron que “ya no se trata de simulaciones, sino de un sistema real operando en el Atlántico”, lo que refuerza la credibilidad de los resultados obtenidos.

Además, el modelo abre la puerta a la cría de especies de alto valor añadido como el pez limón (Seriola dumerilii), favoreciendo la diversificación del sector acuícola.

Impacto ambiental y aceptación social

Más allá de la validación técnica, el proyecto ha permitido analizar el impacto ambiental y la percepción social de este tipo de soluciones.

Los resultados indican que la combinación de eólica marina y acuicultura puede reducir la presión sobre el entorno y generar sinergias productivas, sin provocar rechazo significativo entre los actores implicados.

El proceso participativo ha incluido a administraciones, empresas, comunidad científica y ciudadanía, con más de 120 aportaciones recogidas en Canarias.

La conclusión principal es que este modelo se percibe como una oportunidad para generar empleo cualificado y actividad económica sostenible en el archipiélago.

El reto regulatorio, principal obstáculo

Pese al éxito técnico, el desarrollo a gran escala de estas soluciones enfrenta importantes barreras.

El principal obstáculo identificado es la falta de un marco normativo claro para plataformas multiuso, así como la complejidad de los procedimientos administrativos actuales.

Este contexto dificulta el paso de proyectos piloto a desarrollos comerciales, lo que podría frenar el potencial de esta innovación si no se adoptan medidas regulatorias adecuadas.

Del proyecto piloto a la economía real

AquaWind deja como legado datos reales que validan la viabilidad técnica, ambiental y económica del modelo, además de un esquema de colaboración entre instituciones y empresas que puede servir de base para futuros desarrollos.

El siguiente paso será avanzar hacia fases precomerciales y comerciales, en un momento en el que Europa busca acelerar la implantación de energías renovables marinas y reforzar su seguridad alimentaria.

Los responsables del proyecto coinciden en que la clave estará en trasladar estos avances al tejido productivo, generando empleo y riqueza en Canarias.