El programa ‘Fuerteventura, bonita por naturaleza’ desarrolla labores de limpieza y mantenimiento en uno de los enclaves patrimoniales más emblemáticos de la isla
Cofete, uno de los espacios naturales y patrimoniales más reconocibles de Fuerteventura, está siendo objeto estos días de una actuación especial de limpieza y acondicionamiento impulsada por el Cabildo de Fuerteventura a través del Servicio de Obras y Maquinaria y el programa ‘Fuerteventura, bonita por naturaleza’.
Las labores se centran especialmente en el entorno de la histórica Casa del Arrendatario de Cofete, un inmueble vinculado a la antigua gestión de la Dehesa de Jandía y considerado parte importante del patrimonio arquitectónico majorero.
Las cuadrillas del programa trabajan actualmente en tareas de limpieza del entorno, retirada de residuos y desbroce de vegetación. Los trabajos se realizan utilizando herramientas no mecánicas, con el objetivo de reducir al máximo el impacto sobre el núcleo urbano y actuar con mayor precisión en una zona de especial valor natural y paisajístico.
Desde el Cabildo destacan que este sistema de trabajo permite llegar “al detalle” en las labores de acondicionamiento y conservación del entorno.

La conocida Casa del Arrendatario está asociada históricamente a la figura del arrendatario de la Dehesa de Jandía, encargado de gestionar los recursos de la zona y de actuar como intermediario entre los propietarios, los usufructuarios de los pastos y los recolectores de orchilla desde principios del siglo XIX.
Se trata de uno de los inmuebles más representativos de Cofete y un símbolo del pasado histórico y rural de la península de Jandía.
El Cabildo de Fuerteventura recuerda que la Casa del Arrendatario fue rehabilitada hace aproximadamente diez años. Sin embargo, la cercanía al océano y la constante acción de la maresía en la zona hacen necesario realizar actuaciones periódicas de mantenimiento y conservación.
El inmueble está construido con estructura de hormigón armado y dispone de cerramientos de piedra y mampostería, elementos que requieren cuidados continuos debido a las condiciones climáticas extremas de la costa de Cofete.
Originalmente, la Casa del Arrendatario contaba con una planta rectangular a la que posteriormente se fueron incorporando nuevas dependencias.
La construcción incluye diferentes espacios históricos destinados antiguamente a iglesia, sacristía, sala principal, almacén de grano, vivienda del arrendatario, patio interior y salas polivalentes.
Estructuralmente, la edificación se divide en tres áreas diferenciadas, incluyendo una zona con patio central donde se ubicaba una pequeña iglesia y otra destinada actualmente a usos múltiples.
El objetivo es seguir protegiendo enclaves emblemáticos de Fuerteventura, apostando por la conservación del paisaje, el patrimonio arquitectónico y la identidad histórica majorera.