La Guardia Civil desmantela tres puntos de venta de droga en el sureste de Gran Canaria

Las actuaciones en Agüimes y Santa Lucía de Tirajana permitieron intervenir cocaína, crack y dinero en efectivo presuntamente vinculado al tráfico de estupefacientes

La Guardia Civil ha culminado una operación contra el tráfico de drogas que se ha saldado con la desarticulación de tres puntos de venta de sustancias estupefacientes en los municipios de Agüimes y Santa Lucía de Tirajana, en el sureste de Gran Canaria.

La investigación, desarrollada durante los últimos meses, permitió retirar del mercado ilícito diversas cantidades de cocaína y crack preparadas para su distribución, además de identificar a varios implicados en actividades relacionadas con el tráfico de drogas a pequeña escala.

Primera intervención en Arinaga

El primero de los operativos se llevó a cabo durante el pasado mes de marzo en la localidad de Arinaga, en el municipio de Agüimes.

Tras realizar labores de vigilancia sobre un conocido punto de venta de drogas situado en una zona residencial, los agentes observaron a un individuo abandonar el inmueble. Al proceder a su identificación, detectaron un comportamiento especialmente nervioso.

Durante el registro practicado por los agentes, fue localizado un envoltorio oculto en la ropa interior del sospechoso que contenía aproximadamente 30 gramos de cocaína en roca, una cantidad que habría alcanzado un valor superior a los 1.800 euros en el mercado ilícito.

La intervención evitó que la sustancia llegara a los consumidores finales y permitió actuar sobre uno de los puntos de distribución detectados en la zona.

Sorprendidos durante una transacción de droga en Vecindario

La segunda actuación tuvo lugar en Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana.

Durante un servicio de seguridad ciudadana, los agentes sorprendieron a dos personas realizando una presunta transacción de drogas en plena vía pública.

Aunque el supuesto vendedor logró huir del lugar a pie, la rápida actuación policial permitió identificar a los implicados e intervenir una dosis de crack, además de dinero en efectivo relacionado presuntamente con la actividad ilícita.

Como resultado de la actuación se iniciaron las correspondientes diligencias judiciales.

Cocaína y 750 euros intervenidos en un vehículo

El tercer punto de venta fue desarticulado tras una actuación desarrollada por una unidad de investigación vial de la Guardia Civil.

Los agentes interceptaron un vehículo en una calle de Agüimes después de detectar una infracción de tráfico. La actitud sospechosa del conductor motivó un registro más exhaustivo del automóvil.

Durante la inspección fueron localizados cerca de ocho gramos de cocaína en polvo y 750 euros en efectivo, cantidad que los investigadores consideran compatible con una actividad de venta de sustancias estupefacientes.

El conductor fue investigado inmediatamente como presunto autor de un delito contra la salud pública.

Importancia de la labor investigadora

La Guardia Civil ha destacado el papel fundamental desempeñado por las unidades investigadoras y de seguridad ciudadana, cuya labor permitió realizar seguimientos sobre puntos de venta conocidos y actuar con rapidez en los distintos operativos.

Las intervenciones han permitido cortar varias líneas de distribución de droga que operaban en entornos urbanos y residenciales del sureste de Gran Canaria, contribuyendo a mejorar la seguridad ciudadana y la convivencia vecinal.

Las diligencias instruidas, junto con las sustancias intervenidas y el dinero aprehendido, han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Telde y a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana, según la jurisdicción correspondiente en cada caso.

Un problema que afecta especialmente a los jóvenes

Desde la Guardia Civil se recuerda que el tráfico de drogas a pequeña escala, especialmente el denominado menudeo, supone una grave amenaza para la sociedad debido a la facilidad con la que estas sustancias pueden llegar a los sectores más jóvenes de la población.

Además de los graves daños físicos y psicológicos asociados al consumo de drogas, este tipo de actividades generan inseguridad en los barrios, favorecen la aparición de otros delitos y deterioran la convivencia ciudadana.