Alerta en Fuerteventura: pillan a empresas pirata organizando rutas ilegales de motos de enduro por zonas protegidas

El SEPRONA intercepta a los responsables de un negocio clandestino de «turismo de motor» que operaba en pleno periodo de reproducción de aves. Las multas a las que se enfrentan son de ¡hasta 300.000 euros!

Fuerteventura es un paraíso natural, pero no todo vale a la hora de hacer negocio con sus paisajes. El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Las Palmas ha dado un golpe sobre la mesa al cazar a los conductores y cabecillas de varias empresas ilegales que se dedicaban a montar y promocionar rutas de enduro en motocicleta por zonas totalmente prohibidas de la isla.

La gravedad del asunto no es poca. Estas excursiones a todo gas se estaban metiendo de lleno en áreas que actualmente tienen restricciones y cierres preventivos temporales. ¿El motivo? Proteger a las aves locales en su delicado periodo de reproducción.

Un negocio redondo y clandestino a costa de la fauna majorera

La investigación saltó cuando la Patrulla del SEPRONA se enteró de que varias agencias de «turismo de motor» estaban organizando estas rutas pirata. Al tirar del hilo, los agentes descubrieron que las motos invadían espacios protegidos de altísimo valor ecológico, catalogados como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zonas Especiales de Conservación (ZEC).

Para pillar a los infractores con las manos en la masa, la Guardia Civil montó un dispositivo de vigilancia y seguimiento en los puntos calientes de la isla. El resultado fue clarificador:

  • Paquetes turísticos completos: Las empresas comercializaban packs que incluían el alojamiento y las rutas en moto por los espacios naturales de la isla.
  • Sin papeles: Carecían por completo de la documentación y de las autorizaciones obligatorias para operar en el sector del ocio y el turismo activo en Canarias.

Multas de hasta 300.000 euros para los infractores

Hacer oídos sordos a las leyes medioambientales y turísticas les va a salir extremadamente caro. Los agentes ya han tramitado las denuncias administrativas correspondientes, que atacan por dos frentes legales:

  1. Por dañar la naturaleza: Infracciones a la Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, cuyas multas van desde los 600 hasta los 6.000 euros.
  2. Por piratería turística: Infracciones a la Ley de Ordenación del Turismo de Canarias, que contempla sanciones económicas durísimas que oscilan entre los 1.500 y los 300.000 euros.

Con esta contundente actuación, el SEPRONA frena una práctica que no solo ponía en jaque la supervivencia de la fauna majorera en su época más vulnerable, sino que suponía una competencia desleal flagrante contra las empresas de turismo activo de Fuerteventura que sí cumplen la ley y respetan el medio ambiente.