La Palma se consolida como referente de agricultura ecológica con el apoyo de 31 explotaciones del sector primario

El Cabildo insular y el CSIC impulsan un programa ambiental pionero que reduce los productos químicos, optimiza la gestión de residuos y fortalece la fertilidad del suelo en cultivos emblemáticos como el plátano, los frutales subtropicales y la viña.

La isla de La Palma avanza a paso firme hacia un modelo de producción agraria cada vez más respetuoso con el medio ambiente. El Cabildo de La Palma, en estrecha alianza con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), coordina un programa ambiental de agricultura sostenible que ya suma la participación activa de 31 profesionales del sector primario repartidos por toda la geografía insular.

Esta iniciativa busca transformar la forma de cultivar la tierra mediante dos pilares fundamentales: reducir al mínimo los insumos externos (como pesticidas o fertilizantes industriales) y aportar soluciones eficientes para la gestión de los residuos agroganaderos.

El consejero insular de Agricultura, Ganadería, Pesca, Soberanía Alimentaria y Bienestar Animal, Alberto Paz, enfatizó el compromiso del equipo de gobierno por caminar al lado de los agricultores: «Este modelo contribuye a reducir el consumo de agroquímicos, mejorar el medio ambiente, recortar la huella de carbono y aumentar la fertilidad de nuestros suelos, respondiendo a las exigencias del consumidor europeo más comprometido».

Una red de fincas volcada en la producción limpia

El proyecto cuenta con un arraigo sólido en el territorio, destacando que el 90% de las fincas participantes ya están inscritas en producción ecológica. Aunque el plátano encabeza la representación por volumen de superficie, el programa abarca una amplísima diversidad de cultivos:

  • Subtropicales: Cítricos, aguacate, mango, piña tropical y pitaya.
  • Tradicionales y de huerta: Viñedos, olivares, frutales de hueso y variadas hortalizas.

Ciencia aplicada en el terreno: los tres proyectos clave

El engranaje técnico del proyecto se centraliza en la Agencia de Extensión Agraria de Breña Alta, cuyo equipo sirve de puente directo entre los agricultores y los científicos del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC).

A través de esta colaboración, se efectúan análisis químicos y biológicos periódicos en el terreno y se desarrollan investigaciones aplicadas que demuestran la viabilidad económica y ambiental del sistema:

  1. Estudio comparativo en fincas plataneras (Manejo Sostenible vs. Convencional): Se analiza de forma continuada el comportamiento de las plataneras acogidas al programa frente a explotaciones convencionales de características similares. Los técnicos miden la evolución de la biomasa, la calidad de la fruta y la salud biológica del suelo. Este análisis demuestra que la reducción drástica de fitosanitarios y agroquímicos no compromete la productividad, ofreciendo datos reales a los productores sobre la rentabilidad y resiliencia del plátano ecológico.
  2. Ensayo de fertilidad y adaptación en cítricos (Finca El Cántaro, Garafía): Ubicada en el norte de la isla, esta finca experimental sirve como laboratorio vivo para evaluar cómo responden los cítricos al manejo agroecológico en condiciones climáticas específicas. El proyecto se centra en optimizar la fertilidad natural de la tierra a través de materia orgánica local, estudiando el comportamiento de los nutrientes en el suelo y la capacidad de los árboles para resistir plagas sin necesidad de recurrir a productos de síntesis química.
  3. Viticultura regenerativa y adaptación (Cooperativa Llanovid, Fuencaliente): En el sur de La Palma, el estudio se focaliza en los viñedos asociados a la cooperativa Llanovid. Las analíticas evalúan la viabilidad de aplicar técnicas de conservación del suelo y gestión de residuos en viñas cultivadas sobre suelo volcánico. El objetivo es preservar la biodiversidad del suelo vitícola, mejorar la retención de agua y garantizar la calidad de las variedades locales.