Puertos Canarios deja atrás la triste denominación popular de «muelle de la vergüenza» para rendir tributo a la solidaridad de las islas frente a la crisis migratoria.
Hay lugares cuyo significado cambia para siempre por la fuerza de los acontecimientos y la respuesta de su gente. Eso es precisamente lo que acaba de sellar el Consejo de Administración de Puertos Canarios al ratificar de forma oficial el nombre de ‘Muelle de la Esperanza’ para el dique externo del puerto de Arguineguín, en el municipio grancanario de Mogán.
Este acuerdo formal consolida la nueva denominación con la que las Islas quieren dejar atrás la amarga etiqueta de «muelle de la vergüenza» —surgida durante los momentos más duros del hacinamiento migratorio en 2020— para transformarla en un tributo permanente a la empatía, la memoria y la humanidad.
Un reconocimiento a la huella humanitaria
La medida da continuidad a la iniciativa impulsada por el Gobierno regional y Puertos Canarios para reescribir el relato de este enclave. Lejos de ocultar lo ocurrido, la decisión busca preservar la memoria colectiva desde una perspectiva de dignidad.
«La ratificación de esta denominación supone consolidar un espacio que representa los valores de solidaridad, acogida y humanidad que siempre han caracterizado a Canarias. Queremos que este muelle sea recordado por la capacidad de nuestra tierra para tender la mano a quienes más lo necesitaban», subrayó José Gilberto Moreno, director gerente de Puertos Canarios.
Moreno remarcó además que este espacio nace para que las futuras generaciones recuerden la respuesta del archipiélago con orgullo: «Es hoy un lugar de memoria y reconocimiento con el que rendimos homenaje a todas las personas e instituciones que trabajaron de manera incansable».
Un enclave marcado por la historia reciente
El cambio de nombre ha ido acompañado de hitos de gran calado simbólico en los últimos meses:
- Visita papal: El enclave cobró un significado global tras la visita de Su Santidad León XIV —el primer pontífice en viajar al archipiélago canario—, quien eligió este puerto para reunirse con migrantes, voluntarios y profesionales de los equipos de emergencia.
- Placa y cruz conmemorativa: Tras la visita, se celebró un acto institucional donde se descubrió la placa oficial del recinto junto a una cruz muy especial: tallada con madera de las propias embarcaciones llegadas a las costas canarias y bendecida por el Papa como símbolo de fraternidad.
Homenaje a quienes estuvieron en primera línea
Este ‘Muelle de la Esperanza’ es, en última instancia, un aplauso colectivo y permanente a la labor incansable de entidades como Cáritas, Cruz Roja y Salvamento Marítimo, junto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las administraciones públicas y el pueblo canario en su conjunto. Una muestra de que, ante uno de los mayores desafíos humanitarios de las últimas décadas, la respuesta de las islas fue, ante todo, el corazón.
