El equipo científico de la Universidad de La Laguna estudia nuevos yacimientos para conocer la evolución del poblamiento guanche en Tegueste y reconstruir la historia del asentamiento aborigen entre los siglos VI y XV
La investigación arqueológica que se desarrolla en la Cueva de Los Cabezazos, situada en el Barranco de Agua de Dios, en el municipio tinerfeño de Tegueste, ha dado un nuevo paso con la ampliación de los trabajos a otras cavidades del entorno. El objetivo es comprobar cómo evolucionó el poblamiento guanche en la zona y determinar si esta cueva desempeñó un papel central en la organización de los asentamientos indígenas.
La actuación corresponde a la quinta campaña de excavaciones arqueológicas, financiada por el Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Tegueste, y desarrollada por un equipo científico de la Universidad de La Laguna (ULL).
Un enclave clave para conocer la historia de los guanches
El Barranco de Agua de Dios alberga un importante conjunto de cuevas naturales que durante la época aborigen fueron utilizadas tanto como espacios de habitación como de enterramiento. Entre ellas destaca la Cueva de Los Cabezazos, considerada uno de los yacimientos más relevantes para comprender la ocupación guanche en Tenerife.
Las últimas dataciones arqueológicas sitúan la presencia de población aborigen en este barranco entre los siglos VI y XV después de Cristo. Sin embargo, los investigadores consideran que únicamente el estudio comparativo de las diferentes cavidades permitirá determinar con precisión cuándo comenzó el poblamiento, cómo evolucionó y cuándo dejó de utilizarse este enclave.
Para lograrlo, el equipo está realizando una recogida y un análisis sistemático del material arqueológico recuperado en las distintas cuevas del barranco, obteniendo secuencias cronológicas completas mediante una metodología interdisciplinar y multidisciplinar.
Nuevas investigaciones y revisión de antiguos hallazgos
Además de intervenir en nuevas zonas del Barranco de Agua de Dios, los investigadores han retomado el estudio de los materiales arqueológicos recuperados durante el siglo XX por el arqueólogo Luis Diego Cuscoy, que actualmente se conservan en el Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA).
La combinación de los datos obtenidos en las excavaciones actuales con el análisis de estos materiales históricos permitirá determinar si la Cueva de Los Cabezazos fue realmente el eje vertebrador del poblamiento indígena en esta parte de Tenerife.
Miguel Ángel Clavijo destaca el compromiso con la investigación
El director general de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, visitó el yacimiento acompañado por los codirectores del proyecto, Paloma Vidal, Emilio Vacas y Salvador Pardo, para conocer de primera mano los avances de la investigación.
Durante la visita, Clavijo destacó la importancia de impulsar la investigación científica desde las universidades públicas canarias.

«Tenemos que insistir en que la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural está enclavada en la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, así que impulsar la ciencia desde las universidades públicas canarias es una obligación, pero también un compromiso firme», afirmó.
Asimismo, señaló que los resultados obtenidos en este proyecto arqueológico serán fundamentales para comprender el antiguo poblamiento del Archipiélago y profundizar en el conocimiento de la sociedad guanche.
El estudio de las herramientas revela la vida cotidiana de los antiguos habitantes
Uno de los aspectos más destacados de esta investigación es el análisis funcional o traceología de los materiales arqueológicos recuperados, desarrollado gracias a la colaboración entre la Universidad de La Laguna y la Universidad de Basilea (Suiza).
La investigadora Dorota Wojtczak, especialista de la Universidad de Basilea, explicó que cada herramienta recuperada aporta información de enorme valor para reconstruir la vida cotidiana de los antiguos habitantes de Tenerife.
Mediante el análisis microscópico de las piezas, los especialistas pueden identificar la materia prima utilizada, el proceso de fabricación y el uso que tuvo cada herramienta, obteniendo información sobre las estrategias de supervivencia, las actividades económicas y las tareas domésticas desarrolladas por la población guanche.
Entre los materiales analizados destacan herramientas fabricadas en basalto, obsidiana y punzones elaborados con huesos de animales.
Según Wojtczak, la diversidad de herramientas halladas demuestra que las actividades desarrolladas por los antiguos habitantes del Barranco de Agua de Dios eran mucho más complejas de lo que se pensaba hasta ahora, reflejando una sociedad con un importante conocimiento técnico y una amplia variedad de tareas cotidianas.
Un proyecto que también forma a los futuros arqueólogos
Desde su puesta en marcha en 2023, este proyecto arqueológico se ha convertido además en un importante espacio de formación para el alumnado del Grado en Historia de la Universidad de La Laguna.
Cada campaña incorpora prácticas de voluntariado dirigidas a estudiantes universitarios interesados en la investigación arqueológica. Según explicó la codirectora Paloma Vidal, esta quinta edición ha sido la más participativa hasta la fecha, con alrededor de una veintena de estudiantes colaborando directamente en los trabajos de campo.
Los descubrimientos realizados en la Cueva de Los Cabezazos también están sirviendo de base para la elaboración de Trabajos de Fin de Grado (TFG), Trabajos de Fin de Máster (TFM) y tesis doctorales, contribuyendo al avance del conocimiento científico sobre el patrimonio arqueológico de Canarias.
Compromiso con la conservación del patrimonio cultural
Esta investigación forma parte del compromiso del Gobierno de Canarias con la protección, conservación, investigación y difusión del patrimonio histórico del Archipiélago, en cumplimiento de los principios establecidos en la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias.
Con la ampliación de los trabajos a nuevas cavidades del Barranco de Agua de Dios, el proyecto aspira a ofrecer una visión mucho más completa sobre la evolución del poblamiento guanche en Tenerife, aportando nuevas evidencias científicas que permitan reconstruir con mayor precisión la historia de una de las sociedades prehispánicas más importantes del Archipiélago.

