El fuego, declarado el sábado 1 de agosto, afectó a unos 150 metros cuadrados junto a la carretera de Los Loros, en una zona ya castigada por el gran incendio forestal de 2023
La rápida intervención de los servicios de emergencia evitó que un nuevo incendio forestal se propagara en Tenerife. Un conato de incendio declarado en la tarde del sábado 1 de agosto, poco después de las 19:30 horas, en las inmediaciones del mirador de Chivisaya, junto a la carretera TF-523 (carretera de Los Loros), en el municipio de Arafo, fue extinguido tras afectar a una superficie aproximada de 150 metros cuadrados.
El incidente se produjo en una zona de alto valor ambiental, especialmente sensible por haber sido una de las áreas afectadas por el devastador incendio forestal de Tenerife de 2023, considerado uno de los peores registrados en la historia reciente de Canarias.

La rápida respuesta de la Brifor fue decisiva
Nada más recibirse el aviso, efectivos de la Brigada Forestal del Cabildo de Tenerife (Brifor) se desplazaron hasta el lugar e iniciaron de inmediato las labores de extinción.
La rapidez de la intervención permitió controlar el fuego en pocos minutos, evitando que las llamas alcanzaran la masa forestal cercana o se propagaran hacia otros puntos de difícil acceso.
Gracias a la eficacia del operativo, el incendio quedó extinguido tras calcinar únicamente unos 150 metros cuadrados de vegetación, reduciendo al mínimo el impacto ambiental.
Amplio dispositivo de emergencias sobre el terreno
En el operativo participaron efectivos de la Brifor, Bomberos de Tenerife, Guardia Civil, Policía Canaria y agentes de las Policías Locales de Arafo y Candelaria, que trabajaron de forma coordinada para asegurar el perímetro, extinguir completamente el fuego y descartar posibles rebrotes.
La coordinación entre todos los cuerpos de emergencia fue clave para evitar que el conato evolucionara hacia un incendio forestal de mayores dimensiones.
Una zona que aún recuerda el gran incendio de 2023
El fuego se declaró en un enclave que todavía conserva las cicatrices del gran incendio forestal que afectó a Tenerife en agosto de 2023, cuando las llamas arrasaron miles de hectáreas y obligaron al desalojo de numerosos vecinos en distintos municipios de la isla.
Por ello, cualquier foco detectado en esta zona genera una respuesta inmediata, ya que las condiciones del terreno y la vegetación favorecen una rápida propagación del fuego durante los episodios de calor.
Canarias mantiene la alerta por riesgo de incendios
Este incidente se produce mientras el Gobierno de Canarias mantiene activa la situación de alerta por riesgo de incendios forestales en varias islas del archipiélago debido a las altas temperaturas, la baja humedad relativa y la presencia de vientos que incrementan el peligro de propagación.
Las autoridades recuerdan que está prohibido realizar cualquier actividad que pueda originar un incendio en las zonas forestales durante estos episodios de riesgo y hacen un llamamiento a la responsabilidad ciudadana.
Un conato que quedó en un gran susto
Afortunadamente, la rápida actuación de los equipos de extinción evitó consecuencias mucho más graves y permitió que el incendio quedara reducido a un pequeño conato.
El suceso vuelve a poner de manifiesto la importancia de la vigilancia permanente, la rápida movilización de los medios de emergencia y la colaboración ciudadana para proteger los espacios naturales de Canarias durante la época de mayor riesgo de incendios.
