La ocupación urgente afecta a 26 parcelas de El Tanque y Santiago del Teide y permitirá seguir avanzando en las obras de una de las conexiones más esperadas de la isla
El Gobierno de Canarias ha dado un nuevo paso para avanzar en el cierre del Anillo Insular por el oeste de Tenerife. La Administración autonómica ha ordenado la ocupación urgente de 4.581 metros cuadrados de terrenos repartidos en 26 parcelas de los municipios de El Tanque y Santiago del Teide.
La medida es necesaria para poder continuar con las obras del tramo El Tanque-Santiago del Teide, una infraestructura que lleva años siendo una de las grandes actuaciones pendientes para mejorar las comunicaciones entre el norte y el sur de Tenerife.
De las 26 parcelas afectadas, 25 tendrán una ocupación definitiva y una será ocupada de manera temporal. La mayoría se encuentran en El Tanque, mientras que tres están situadas en Santiago del Teide.
La orden ha sido publicada en el Boletín Oficial de Canarias (BOC).
Una carretera que busca acabar con uno de los grandes problemas de movilidad
Cuando este tramo esté terminado, Tenerife estará más cerca de contar con un Anillo Insular completo por el oeste, permitiendo conectar de una forma más directa diferentes zonas de la isla.
Actualmente, quienes circulan entre los tramos de Adeje-Santiago del Teide e Icod-El Tanque tienen que utilizar la TF-82. Esta carretera, según recoge la documentación del proyecto, tiene algunas limitaciones importantes: es estrecha en varios puntos, cuenta con pocos arcenes, presenta numerosas curvas y atraviesa diferentes núcleos urbanos.
La nueva infraestructura pretende precisamente ofrecer una alternativa más preparada para soportar el tráfico y facilitar los desplazamientos.
Menos tráfico y más seguridad
Uno de los principales objetivos del proyecto es mejorar la movilidad y la seguridad de los conductores.
El Gobierno de Canarias considera que el nuevo tramo ayudará a reducir los atascos, disminuir la accidentalidad y mejorar la conexión entre el norte y el sur de Tenerife.
Además, se espera que parte del tráfico pueda trasladarse a este nuevo corredor, lo que contribuiría a aliviar la presión que soportan actualmente otras carreteras de la isla, especialmente la TF-5 y los accesos al área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife y La Laguna.
En otras palabras, la intención es que los desplazamientos puedan repartirse mejor y evitar que todo el tráfico termine concentrándose en las mismas carreteras.
¿Por qué se expropian ahora los terrenos?

La razón principal es que las obras ya están en ejecución y necesitan disponer de todos los terrenos incluidos en el proyecto.
El Gobierno autonómico considera que retrasar la ocupación de estas parcelas podría provocar que los trabajos se ralentizaran y generar sobrecostes para las arcas públicas.
Por ello, se ha optado por el procedimiento de ocupación urgente, que permitirá disponer de los terrenos necesarios para continuar con las obras.
Para los propietarios afectados, el procedimiento supone la ocupación de las parcelas contempladas en el proyecto, con las correspondientes garantías y compensaciones establecidas legalmente.
El Anillo Insular no es la única actuación prevista
El Gobierno de Canarias mantiene además otros proyectos destinados a mejorar la capacidad de las carreteras de Tenerife.
Uno de ellos es el desdoblamiento de la TF-1 entre Erques y el Túnel del Bicho, una actuación con una inversión prevista de alrededor de 123 millones de euros.
El objetivo es ampliar la capacidad de este tramo ante el posible aumento del tráfico que podría producirse cuando el Anillo Insular por el oeste esté completamente operativo.
También está sobre la mesa el túnel de Tigaiga, un proyecto que pretende mejorar la conexión entre Los Realejos e Icod de los Vinos mediante una nueva infraestructura bajo el macizo de Tigaiga.
Una obra que puede cambiar los desplazamientos por Tenerife
El tramo El Tanque-Santiago del Teide es una pieza fundamental para completar el Anillo Insular por el oeste.
La ocupación de estas 26 parcelas y 4.581 metros cuadrados supone ahora un nuevo paso administrativo para que las obras puedan continuar.
Cuando el proyecto esté terminado, la intención de las administraciones es que los conductores dispongan de una conexión más rápida, segura y con mayor capacidad, facilitando los desplazamientos entre el norte y el sur de Tenerife y reduciendo la presión sobre algunas de las carreteras que actualmente soportan mayor volumen de tráfico.
