La Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de la Salud (SCS), en colaboración con el Cabildo de La Palma y la Asociación Palmera para la Prevención y el Tratamiento de Toxicomanías, desarrolla desde el pasado mes de marzo el proyecto ‘Aura: mujeres que renacen’, una iniciativa piloto que pone el foco en el bienestar emocional, la autonomía personal y la prevención y reducción del consumo de psicofármacos entre mujeres en situación de vulnerabilidad.

El programa se desarrolla en las Zonas Básicas de Salud de Los Llanos de Aridane, El Paso y Villa y Puerto de Tazacorte, dentro de la comarca del Valle de Aridane, y está dirigido principalmente a mujeres de entre 40 y 79 años consumidoras de algún tipo de psicofármaco.
La propuesta pretende abordar las circunstancias personales y sociales que pueden estar relacionadas con el consumo de estos medicamentos desde una perspectiva integral, reforzando las herramientas personales, las relaciones sociales y los hábitos saludables.
Un programa dirigido a mujeres en situación de vulnerabilidad
La población destinataria de ‘Aura: mujeres que renacen’ incluye a mujeres que tienen prescrito un tratamiento psicofarmacológico y que, además, pueden encontrarse atravesando diferentes situaciones que afectan a su bienestar emocional.
Entre los perfiles contemplados se encuentran mujeres que viven en situación de soledad, presentan cuadros de ansiedad o depresión, son cuidadoras o han sido víctimas de violencia de género, entre otras circunstancias de vulnerabilidad.
El objetivo es ofrecerles un espacio de acompañamiento y apoyo que permita trabajar las causas y circunstancias que pueden influir en su bienestar, evitando que la respuesta se limite exclusivamente al tratamiento farmacológico.
El propio Servicio Canario de la Salud ha señalado en documentación sobre el consumo de hipnosedantes que estos medicamentos presentan una presencia especialmente relevante entre las mujeres y que las estrategias de prevención deben incorporar actuaciones de promoción de la salud y reducción del consumo de benzodiacepinas cuando resulte adecuado.

Una intervención comunitaria para mejorar la salud emocional
El proyecto está alineado con los objetivos del IV Plan Canario sobre Adicciones y plantea una intervención basada en un enfoque biopsicosocial, con herramientas procedentes de las perspectivas cognitivo-conductuales y centradas en soluciones.
La metodología pretende situar a las participantes en el centro del proceso y reforzar su papel protagonista en la toma de decisiones relacionadas con su bienestar.
A lo largo del programa se trabajan cuatro grandes bloques distribuidos en 20 sesiones, en los que se abordan aspectos relacionados con la prevención y reducción del consumo de psicofármacos, la cohesión del grupo, las habilidades sociales, los hábitos de vida saludables, el autoconocimiento y el empoderamiento.
La finalidad no es únicamente reducir el consumo de determinados medicamentos, sino mejorar los indicadores de bienestar emocional y proporcionar herramientas que permitan a las participantes afrontar de una manera más autónoma diferentes situaciones de su vida cotidiana.
Actividades al aire libre y creación de redes de apoyo
Una de las características del proyecto es el desarrollo de actividades fuera de los espacios sanitarios convencionales.
Las participantes participan en encuentros al aire libre, desayunos saludables, actividades lúdicas y visitas a diferentes enclaves de los municipios del Valle de Aridane.
Estas propuestas buscan favorecer la relación entre las participantes y generar nuevas redes de apoyo, especialmente importantes para aquellas mujeres que viven situaciones de soledad o aislamiento social.
Las actividades también permiten trabajar las habilidades sociales, fomentar hábitos de vida saludables y generar experiencias positivas compartidas.
El programa adapta las actuaciones a las necesidades y demandas que presenta el grupo, buscando que las participantes puedan sentirse acompañadas y desarrollar vínculos con otras mujeres que atraviesan circunstancias similares.

Psicología, Trabajo Social y Medicina participan en el proyecto
Las sesiones son impartidas por un equipo multidisciplinar de la Asociación Palmera para la Prevención y Tratamiento de Toxicomanías, con profesionales de Psicología, Trabajo Social, Medicina y personal de administración.
Esta combinación de perfiles permite abordar las diferentes dimensiones que pueden influir en el bienestar de las participantes, desde las cuestiones relacionadas con la salud emocional hasta los factores sociales y personales.
El planteamiento comunitario también permite reforzar la coordinación entre los recursos sanitarios y sociales existentes en la comarca.
La atención a la salud mental en La Palma cuenta, además, con recursos específicos del Servicio Canario de la Salud, entre ellos la Unidad de Salud Mental de Los Llanos de Aridane y otros dispositivos de atención especializada.
Reducir el consumo desde un enfoque integral
‘Aura: mujeres que renacen’ parte de la necesidad de abordar el consumo de psicofármacos teniendo en cuenta el contexto vital de cada mujer.
La ansiedad, los estados depresivos, la soledad, las responsabilidades de cuidados o las situaciones de violencia pueden tener un impacto significativo sobre el bienestar emocional. Por ello, el programa apuesta por combinar el acompañamiento profesional con actividades comunitarias, herramientas personales y creación de redes de apoyo.
El objetivo es que las participantes puedan adquirir recursos que contribuyan a mejorar su calidad de vida y, cuando clínicamente sea posible y siempre bajo supervisión de los profesionales sanitarios responsables, avanzar hacia una reducción del consumo de determinados psicofármacos.
En este sentido, cualquier modificación o retirada de un tratamiento debe realizarse siempre bajo indicación y seguimiento médico, evitando cambios por cuenta propia.
El Valle de Aridane como escenario del proyecto piloto
Las tres Zonas Básicas de Salud de Los Llanos de Aridane, El Paso y Villa y Puerto de Tazacorte concentran las actuaciones de este proyecto, que apuesta por acercar la prevención y la promoción de la salud a los espacios comunitarios.
La iniciativa pretende convertirse así en una herramienta complementaria para mejorar la atención a mujeres que pueden presentar diferentes factores de vulnerabilidad y que necesitan un acompañamiento que vaya más allá de la intervención exclusivamente sanitaria.
Con ‘Aura: mujeres que renacen’, las administraciones y entidades participantes ponen en marcha una experiencia piloto que combina salud mental, prevención de adicciones, perspectiva comunitaria, autonomía personal y empoderamiento femenino, con el propósito de mejorar el bienestar de las mujeres participantes y reducir las consecuencias asociadas al consumo prolongado o inadecuado de psicofármacos.

