Patrimonio Cultural profundiza en la pervivencia guanche tras la conquista en Buenavista del Norte

Una excavación arqueológica en el Barranco de El Palmar aporta nuevas evidencias sobre la continuidad de la población indígena durante el siglo XVI

La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Buenavista del Norte, desarrolla una nueva intervención arqueológica en una cueva de grandes dimensiones situada en el Barranco de El Palmar, con el objetivo de profundizar en el conocimiento de la pervivencia de la sociedad guanche tras la conquista de Tenerife.

Las primeras dataciones obtenidas en el yacimiento, correspondientes al siglo XVI, apuntan a que la población indígena continuó utilizando este espacio después de la colonización europea. Los investigadores pretenden determinar cómo se mantuvieron determinadas actividades cotidianas y económicas y analizar el proceso de transformación cultural que experimentó la población aborigen tras la conquista.

El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, y la alcaldesa de Buenavista del Norte, Eva García, visitaron recientemente el yacimiento junto al equipo de investigación, codirigido por Efraín Marrero e Ithaisa Abreu, de la empresa especializada PRORED.

Un territorio clave para estudiar la continuidad de la población guanche

La investigación se centra especialmente en la zona de medianías de Buenavista del Norte, concretamente en El Valle, un espacio en el que se han localizado cerca de cuarenta cuevas con funciones habitacionales y funerarias.

Hasta el momento, las investigaciones arqueológicas contaban principalmente con dataciones absolutas correspondientes a la franja costera del municipio. Algunas de ellas se encuentran entre las más antiguas documentadas en Tenerife.

La nueva excavación permitirá ampliar este conocimiento y establecer comparaciones entre los asentamientos de la costa y los situados en las medianías, determinando con mayor precisión hasta cuándo permaneció activa la ocupación indígena de estos espacios después de la conquista.

El pueblo guanche pervive después del proceso de conquista”, explicó Miguel Ángel Clavijo durante la visita. Según señaló, las crónicas y los documentos históricos ya aportaban información sobre esta continuidad, pero las investigaciones arqueológicas permiten ahora aportar evidencias materiales que ayudan a confirmar y comprender mejor este periodo de transición.

Por su parte, Eva García destacó la vinculación histórica de Buenavista del Norte con la conservación del patrimonio y agradeció al Gobierno de Canarias su apoyo a proyectos destinados a investigar, recuperar y poner en valor el patrimonio arqueológico del municipio.

La última zona de Tenerife en caer ante la conquista

El equipo investigador recuerda que la banda de Daute fue una de las últimas zonas de Tenerife en sucumbir al proceso de conquista durante el siglo XV, una circunstancia que convierte a este territorio en un enclave especialmente relevante para estudiar la transición entre la sociedad indígena y el nuevo orden impuesto tras la llegada de los colonizadores europeos.

El arqueólogo Efraín Marrero explica que los trabajos permitirán identificar en el registro arqueológico tanto las evidencias correspondientes al mundo indígena como aquellas relacionadas con la convivencia y transformación provocadas por la llegada de los nuevos pobladores.

La investigación busca conocer, entre otros aspectos, hasta qué punto determinadas comunidades guanches pudieron permanecer en sus territorios tradicionales y mantener parte de sus actividades después de la conquista.

Una gran estructura de combustión, uno de los hallazgos más destacados

Uno de los elementos más relevantes localizados durante la intervención es una estructura de combustión de grandes dimensiones, utilizada para las actividades cotidianas relacionadas con la preparación y cocinado de alimentos.

Su estudio permitirá analizar la formación de los diferentes niveles sedimentarios de la cueva y establecer una cronología más precisa sobre el uso de este espacio.

Los investigadores analizarán especialmente las cenizas y sedimentos asociados a la hoguera, donde podrían conservarse restos de semillas carbonizadas. La posible identificación de restos de cereal permitiría avanzar en el conocimiento de las prácticas agrícolas desarrolladas en la zona y comprobar si el cultivo de cebada continuó después de la conquista, tal y como apuntan algunas fuentes documentales.

El área de El Palmar tiene además especial interés porque las referencias históricas sitúan en este territorio algunos de los espacios en los que la población guanche desarrollaba actividades agrícolas.

Cerámica, obsidiana, basalto y restos animales

Los trabajos arqueológicos han permitido recuperar diferentes materiales que contribuirán a reconstruir la vida cotidiana de quienes utilizaron la cavidad.

Entre los hallazgos se encuentra una cuenta de arcilla, además de restos faunísticos correspondientes a animales como cochinos y cabras, fragmentos cerámicos de recipientes de gran capacidad destinados al almacenamiento o contención de alimentos y líquidos y herramientas elaboradas en obsidiana y basalto.

El análisis conjunto de estos materiales permitirá determinar qué actividades se desarrollaban en la cueva y cómo fueron evolucionando a lo largo del tiempo.

Según el equipo investigador, los resultados podrían apuntar a la existencia de un reducto poblacional indígena en El Valle, posterior al primer asentamiento de población establecido en el actual casco antiguo de Buenavista del Norte.

La permanencia de estas comunidades en las cuevas habría permitido mantener determinados modos de vida durante un periodo posterior a la conquista, antes de producirse su progresiva desaparición como grupo cultural diferenciado.

La arqueología para comprender un periodo de transformación

La excavación del Barranco de El Palmar permitirá, por tanto, profundizar en uno de los periodos más complejos de la historia de Tenerife: las décadas posteriores a la conquista y el proceso mediante el cual la sociedad indígena fue incorporándose al nuevo sistema social, económico y cultural.

Más allá de los documentos históricos, los restos arqueológicos permiten reconstruir directamente aspectos de la vida cotidiana de estas comunidades, desde su alimentación y sus actividades ganaderas y agrícolas hasta las herramientas que utilizaban y los espacios en los que desarrollaban su vida.

El proyecto se integra en las actuaciones impulsadas por el Gobierno de Canarias para la conservación, investigación y difusión del patrimonio histórico y arqueológico del Archipiélago, en el marco de los principios establecidos en la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias.

Los resultados de esta intervención contribuirán a ampliar el conocimiento sobre la presencia guanche en Buenavista del Norte y, especialmente, sobre la continuidad de sus formas de vida después de la conquista de Tenerife, aportando nuevas piezas para comprender la evolución de la sociedad indígena durante el siglo XVI.