El Ejecutivo encarga a INECO un estudio de viabilidad para mejorar la movilidad, reducir la congestión y potenciar el transporte público y el vehículo compartido
El Gobierno de Canarias ha iniciado los trabajos para analizar la posible implantación de carriles BUS-VAO basados en Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS) en las autovías GC-1 y GC-3 de Gran Canaria, dos de los principales corredores de acceso y conexión con Las Palmas de Gran Canaria.

La iniciativa ha sido impulsada por la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, que dirige Rosana Melián, que ha encargado a la empresa pública INECO la asistencia técnica necesaria para desarrollar el estudio.
El contrato cuenta con una inversión de 202.603,20 euros y tendrá como finalidad determinar, desde una perspectiva técnica, económica, territorial, funcional y ambiental, si este sistema puede implantarse en estos corredores y cuáles serían las alternativas más eficaces.
La actuación se integra en la estrategia del Ejecutivo autonómico para avanzar hacia una movilidad más sostenible e inteligente, mediante un mejor aprovechamiento de las infraestructuras existentes y el impulso del transporte público y del vehículo compartido.
La problemática de la congestión en la GC-1 no es nueva. El propio Gobierno de Canarias ya ha venido trabajando en diferentes soluciones destinadas a mejorar la fluidez de esta vía, incluyendo actuaciones de ampliación de capacidad y el análisis de sistemas específicos para favorecer el transporte colectivo y los vehículos de alta ocupación.
Dos corredores estratégicos para la movilidad de Gran Canaria
El estudio se centrará en dos ámbitos especialmente relevantes de la red viaria de Gran Canaria.
En el caso de la GC-1, el análisis abarcará el tramo comprendido entre el punto kilométrico 3 y el aeropuerto de Gran Canaria, mientras que en la GC-3 se estudiará el recorrido comprendido entre su enlace con la GC-1 y la zona de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Se trata de corredores que soportan diariamente un elevado número de desplazamientos y que registran episodios recurrentes de congestión, especialmente durante las horas punta.
La intención del Ejecutivo no es únicamente estudiar la construcción de un carril reservado de forma convencional. El planteamiento incorpora los denominados Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS), que permitirían gestionar de manera dinámica el uso de determinados carriles en función de las necesidades de tráfico.
Este modelo ya ha sido objeto de análisis por parte del Gobierno de Canarias en otros corredores del Archipiélago. En el caso de la TF-5, por ejemplo, la Administración autonómica ha planteado un sistema BUS-VAO-ITS capaz de reservar determinados carriles durante los periodos de mayor demanda mediante señalización dinámica, paneles de información variable y sistemas de monitorización.

INECO analizará las diferentes alternativas
Para desarrollar el trabajo, el Gobierno de Canarias ha recurrido a INECO, empresa pública especializada en ingeniería, transporte, movilidad e infraestructuras y que actúa como medio propio de la Administración.
El estudio deberá analizar las condiciones actuales de los corredores y determinar qué alternativas podrían resultar técnicamente viables para introducir sistemas BUS-VAO.
Uno de los primeros trabajos será la recopilación y análisis de los datos de tráfico y movilidad. Para ello se desarrollarán campañas específicas de aforos y se estudiará la oferta existente de transporte público, además de recopilar información cartográfica y otros datos necesarios para conocer el funcionamiento actual de ambas vías.
Posteriormente se procederá a la modelización del tráfico, permitiendo simular diferentes escenarios y comprobar cómo podría comportarse la red viaria ante la implantación de carriles BUS-VAO.
El objetivo será identificar aquellas soluciones que permitan mejorar la capacidad y la fluidez de las carreteras sin generar nuevos problemas en otros puntos de la red.
El estudio analizará también el impacto ambiental y económico
La evaluación no se limitará exclusivamente a los aspectos relacionados con el tráfico.
El trabajo encargado a INECO incluirá también un análisis socioeconómico y ambiental de las diferentes alternativas que se planteen.
Entre los aspectos que serán valorados se encuentran el posible ahorro de tiempo para los usuarios, la reducción de emisiones contaminantes, la mejora de la seguridad vial y los costes asociados a cada una de las soluciones.
De esta manera, la Administración pretende disponer de una radiografía completa que permita determinar no solo qué alternativa puede funcionar mejor desde el punto de vista de la circulación, sino también cuál presenta una mayor rentabilidad social y ambiental.
El estudio deberá concluir con una priorización de los corredores y alternativas que presenten mejores condiciones para una futura implantación, teniendo en cuenta criterios técnicos, económicos, sociales, territoriales y ambientales.
Ocho meses de trabajo antes de decidir las actuaciones
El plazo previsto para la elaboración del estudio es de ocho meses, por lo que está previsto que los trabajos concluyan durante el primer cuatrimestre de 2027.
Será entonces cuando la Dirección General de Infraestructura Viaria disponga de las conclusiones necesarias para decidir qué corredores y alternativas presentan mejores condiciones para avanzar hacia una posible implantación.
En caso de que los resultados sean favorables, el estudio podrá servir como base para impulsar posteriormente la redacción de los correspondientes proyectos de construcción.
Por tanto, la actuación que ahora comienza no supone todavía la construcción de los carriles BUS-VAO, sino un paso previo destinado precisamente a determinar si su implantación es viable y cuál sería la fórmula más adecuada para hacerlo.
Una medida destinada a reducir la congestión
El propósito final es avanzar hacia un sistema de movilidad que permita aprovechar mejor la capacidad disponible en las carreteras y favorecer aquellos modos de transporte capaces de desplazar a un mayor número de personas utilizando menos vehículos.
Los carriles BUS-VAO están concebidos para dar prioridad al transporte público y a los vehículos con varios ocupantes, con el objetivo de incentivar el uso compartido del automóvil y mejorar el rendimiento de las infraestructuras.
En este sentido, la propuesta se suma a otras actuaciones que se están desarrollando en la GC-1 para mejorar la movilidad. El Gobierno de Canarias ha impulsado, entre otras medidas, proyectos de ampliación de capacidad en determinados tramos de esta autopista, mientras que las administraciones implicadas también han estudiado fórmulas de coordinación para reducir las retenciones y mejorar la respuesta ante incidentes.
La Administración autonómica considera que la combinación de infraestructuras, transporte público, gestión inteligente del tráfico y nuevas tecnologías puede contribuir a afrontar los problemas de movilidad que afectan a los principales accesos de Gran Canaria.
Coordinación con el Cabildo y la Dirección General de Tráfico
El estudio se desarrollará además en coordinación con el Cabildo de Gran Canaria y la Dirección General de Tráfico, con el objetivo de integrar las diferentes competencias y disponer de una visión conjunta sobre el funcionamiento de estos corredores.
Esta coordinación resulta especialmente relevante en unas vías que concentran desplazamientos procedentes de distintos municipios y que conectan zonas residenciales, áreas industriales, centros educativos, el aeropuerto y la capital.
La experiencia acumulada en los últimos años demuestra que las soluciones para la GC-1 y la GC-3 requieren una planificación conjunta y actuaciones coordinadas entre las diferentes administraciones.
La propia estrategia de movilidad del Gobierno de Canarias contempla el uso de nuevas tecnologías y sistemas inteligentes para gestionar de una forma más eficiente las carreteras y favorecer un modelo de transporte más sostenible.
De esta manera, el estudio que ahora se pone en marcha permitirá conocer con mayor precisión dónde, cómo y bajo qué condiciones podrían implantarse carriles BUS-VAO inteligentes en Gran Canaria.
Las conclusiones que se obtengan durante los próximos meses determinarán si esta solución puede convertirse en una nueva herramienta para combatir las retenciones, mejorar la circulación y fomentar una movilidad con mayor presencia del transporte público y del vehículo compartido en los principales accesos a Las Palmas de Gran Canaria.

