Condenado un hombre por interrumpir misas e insultar a sacerdotes y fieles en una parroquia de Gran Canaria

La Justicia le impone una multa por tres delitos de vejaciones injustas y una orden de alejamiento de las víctimas y del templo

El Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria, ha condenado a un hombre por interrumpir en varias ocasiones celebraciones religiosas y dirigir insultos y expresiones vejatorias contra sacerdotes y fieles de una parroquia del municipio.

La resolución judicial considera al acusado responsable de tres delitos de vejaciones injustas y establece una multa económica, además de una orden de alejamiento tanto de las víctimas como de la propia parroquia.

Según la información difundida sobre el caso, los hechos se produjeron en distintos momentos y afectaron directamente al normal desarrollo de las celebraciones religiosas. La sentencia considera probado que, durante varios días del mes de junio, el ahora condenado dirigió expresiones de carácter vejatorio contra tres personas vinculadas a la comunidad parroquial.

Una situación que se habría prolongado durante meses

Los antecedentes del caso apuntan a que los incidentes no se habrían limitado a un único episodio. Las actuaciones que precedieron al procedimiento judicial describían una situación que se habría prolongado durante varios meses, con interrupciones de celebraciones religiosas y enfrentamientos verbales dentro del entorno parroquial.

La reiteración de estos incidentes llevó a presentar denuncias y a poner los hechos en conocimiento de las autoridades, iniciándose posteriormente el procedimiento judicial.

La Fundación Española de Abogados Cristianos ejerció acciones judiciales al considerar que la conducta investigada podía ir más allá de incidentes aislados y que las interrupciones de las celebraciones habían generado preocupación entre los miembros de la comunidad religiosa.

Según explicó la entidad en un comunicado, los querellantes consideraban que los hechos habían provocado un clima de intimidación entre algunas de las personas que acudían habitualmente a la parroquia.

Multa y prohibición de acercarse a las víctimas y a la parroquia

La sentencia conocida este miércoles establece una multa económica por tres delitos de vejaciones injustas.

Además, el tribunal ha acordado una medida de alejamiento que impide al condenado aproximarse tanto a las personas afectadas como a la parroquia donde se produjeron los hechos.

Esta medida busca evitar nuevos contactos y garantizar el normal desarrollo de la actividad religiosa en el templo.

Desde Abogados Cristianos han valorado la resolución judicial y han señalado que continuarán defendiendo la protección de las personas que, según sostienen, se vieron afectadas por los incidentes.

La presidenta de la organización, Polonia Castellanos, manifestó que durante un periodo prolongado los miembros de la comunidad parroquial tuvieron que convivir con una situación que calificó de “absolutamente intolerable”.

La condena supone así una respuesta judicial a una serie de incidentes que alteraron el normal funcionamiento de las celebraciones religiosas en una parroquia del sur de Gran Canaria y que terminaron siendo llevados ante los tribunales.