Endesa destina más de 11 millones de euros a reforzar las redes eléctricas de La Palma y La Gomera

La reconstrucción tras la erupción del volcán Tajogaite concentra buena parte de la inversión, mientras nuevos anillos eléctricos refuerzan la capacidad de respuesta ante averías y mejoran la continuidad del suministro

Endesa, a través de e-distribución, su filial de Redes, ha destinado durante los últimos cinco años más de 11 millones de euros a distintas actuaciones para reforzar, reconstruir y modernizar las redes eléctricas de las islas de La Palma y La Gomera.

La mayor parte de esta inversión se ha concentrado en La Palma como consecuencia de la erupción del volcán Tajogaite en 2021. El avance de las coladas provocó graves daños en las infraestructuras eléctricas, obligando a reconstruir líneas de media y baja tensión, centros de transformación y otros elementos fundamentales para el funcionamiento del sistema energético insular.

Según la información facilitada por la compañía, el proyecto se desarrolló en distintas fases durante más de dos años de trabajos y permitió reconstruir el mallado eléctrico de la isla e incorporar nuevas instalaciones consideradas claves para su funcionamiento.

A las obras de reconstrucción desarrolladas tras la erupción se han sumado posteriormente nuevas actuaciones para cerrar anillos eléctricos tanto en La Palma como en La Gomera, una medida destinada a dotar de mayor robustez y resiliencia a las redes y mejorar su capacidad de respuesta ante incidencias imprevistas.

La Palma tuvo que reconstruir buena parte de su red tras el Tajogaite

La erupción volcánica de 2021 supuso uno de los mayores desafíos para las infraestructuras eléctricas de La Palma.

La lava destruyó líneas eléctricas, centros de transformación, torretas, carreteras y otras infraestructuras, lo que obligó a los equipos técnicos a afrontar una compleja reconstrucción en un territorio completamente transformado por las coladas.

La recuperación del servicio exigió trabajar en zonas donde persistían obstáculos derivados de la propia erupción, incluidos terrenos afectados por altas temperaturas y espacios en los que las infraestructuras existentes habían desaparecido por completo.

Entre las actuaciones desarrolladas se puso en marcha un nuevo centro de transformación en la zona conocida como Corazoncillo, situada entre los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane.

Además, se mejoró la red eléctrica en las zonas de José Pons y San Nicolás a lo largo de 1,6 kilómetros, con un presupuesto aproximado de 300.000 euros.

También se puso en marcha otro centro de transformación y se desplegó un kilómetro y medio de red de media tensión en La Condesa, en el municipio de Tazacorte. Esta actuación contó con una inversión de medio millón de euros.

Otro de los trabajos desarrollados fue el cierre de un anillo eléctrico de 1,3 kilómetros de media tensión entre La Laguna y Tazacorte, con un presupuesto de 400.000 euros.

A estas actuaciones se suma una inversión de 750.000 euros en la línea de costa de Tazacorte, que permitió poner en funcionamiento el centro de transformación Costa y reconstruir otros 2,4 kilómetros de línea eléctrica.

El nuevo centro de reparto de Tajuya y doce centros de transformación

Entre las nuevas infraestructuras construidas por Endesa en La Palma destaca el centro de reparto de Tajuya, considerado una instalación clave dentro del proceso de recuperación y modernización de la red eléctrica insular.

La reconstrucción desarrollada tras la erupción también incluyó doce centros de transformación afectados por el volcán en los municipios de Los Llanos de Aridane, Tazacorte y El Paso.

El nuevo trazado eléctrico incorporado durante este proceso ha supuesto, además, una mayor integración de las instalaciones en el paisaje, con un total de 34 kilómetros de red subterránea.

Esta transformación de la red ha permitido no solo recuperar las infraestructuras dañadas por el volcán, sino también introducir mejoras técnicas destinadas a incrementar la fiabilidad del suministro y reforzar la capacidad de respuesta ante futuras incidencias.

Qué es un anillo eléctrico y por qué mejora el suministro

Una de las actuaciones más importantes desarrolladas tanto en La Palma como en La Gomera ha sido el cierre de anillos eléctricos.

Un anillo eléctrico permite que los centros de transformación conectados a un determinado circuito puedan disponer de una alimentación alternativa.

En la práctica, esto significa que si se produce una avería en la alimentación principal, el sistema puede contar con otra vía para mantener o recuperar el suministro con mayor rapidez.

Según explica Endesa, estas actuaciones incrementan la robustez y resiliencia de las líneas implicadas al reforzar la capacidad de respuesta de la red ante incidencias.

Los anillos eléctricos también facilitan la reposición remota del suministro en caso de averías imprevistas, reduciendo el impacto que estas situaciones pueden tener sobre los clientes y mejorando la continuidad del servicio.

300.000 euros para cerrar un anillo eléctrico en La Gomera

En La Gomera, e-distribución ha realizado durante 2026 una inversión de 300.000 euros para cerrar el anillo eléctrico de Pueblo Don Thomas, en San Sebastián de La Gomera.

La actuación ha permitido unir seis centros de transformación que dan servicio a unos 200 clientes.

Como parte de las obras también se renovó y amplió la aparamenta de uno de los centros de transformación, es decir, el conjunto de dispositivos y equipos utilizados para controlar, proteger y aislar una instalación eléctrica.

Con esta intervención, la red dispone de una mayor capacidad de respuesta ante posibles averías y de alternativas que pueden facilitar la recuperación del suministro en caso de incidencias.

Tazacorte refuerza también su red con un nuevo anillo

En La Palma, a finales de 2025, se concluyó otra importante actuación en el municipio de Tazacorte.

El proyecto permitió cerrar un anillo eléctrico que unió siete centros de transformación situados entre Cuesta Cardón, La Esquina y el punto de entrega del Hotel Hacienda de Abajo.

La reforma tuvo un coste de 165.000 euros e incluyó el tendido de una nueva línea subterránea de media tensión para conectar en anillo el centro de transformación de Cuesta Cardón con el de La Esquina y con el punto de entrega situado en el Hotel Hacienda de Abajo.

Los trabajos también contemplaron la renovación y ampliación de la aparamenta de uno de los centros de transformación.

De una red destruida por el volcán a una de las más modernas de Canarias

La inversión desarrollada durante los últimos años ha permitido recuperar las infraestructuras dañadas por la erupción del Tajogaite y avanzar al mismo tiempo en la modernización de la red eléctrica de La Palma.

La compañía señala que, tras las obras de reconstrucción y las inversiones realizadas, la isla ha pasado de tener una parte muy importante de sus redes destruidas a contar actualmente con algunas de las instalaciones eléctricas más modernas de Canarias.

El proceso ha incluido la reconstrucción de líneas, la creación de nuevos centros de transformación, la recuperación de infraestructuras estratégicas, el desarrollo de redes subterráneas y el cierre de nuevos anillos eléctricos.

La inversión superior a los 11 millones de euros en La Palma y La Gomera forma parte de una estrategia orientada a conseguir unas redes eléctricas más resistentes, fiables y ágiles.

El objetivo final de estas actuaciones es reducir el impacto de posibles averías, mejorar la continuidad del suministro y conseguir que la recuperación del servicio pueda realizarse con mayor rapidez cuando se produzca una incidencia.

La información sobre la reconstrucción del sistema eléctrico de La Palma y el nuevo centro de reparto de Tajuya puede ampliarse en Endesa. (endesa.com)