La iniciativa, bajo el lema ‘+ seguridad, + vida’, busca reducir el estigma, favorecer la petición de ayuda y reforzar el mensaje de que el suicidio puede prevenirse
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se suma un año más a la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra cada 10 de septiembre, con una nueva campaña de sensibilización dirigida al conjunto de la ciudadanía y centrada especialmente en la importancia de anticiparse a las situaciones de crisis y disponer de herramientas que permitan actuar ante una posible conducta suicida.
Bajo el lema ‘+ seguridad, + vida’, la campaña será difundida a través de los canales digitales y redes sociales de la Consejería de Sanidad y de la Dirección General de Salud Pública, con el objetivo de sensibilizar a la población, contribuir a reducir el estigma que todavía rodea a la conducta suicida y favorecer que las personas que atraviesan una situación de sufrimiento puedan pedir ayuda.
La iniciativa pretende reforzar, además, un mensaje fundamental dentro de las estrategias de prevención: el suicidio puede prevenirse mediante la detección temprana de las señales de alerta, la intervención adecuada y el acceso a los recursos de apoyo y atención profesional.
Un problema de salud pública que requiere una respuesta coordinada
La conducta suicida constituye un importante problema de salud pública tanto a escala internacional como nacional y autonómica. Se trata de un fenómeno complejo en el que intervienen múltiples factores individuales, familiares, sociales y sanitarios, por lo que su prevención requiere una respuesta coordinada desde diferentes ámbitos.
En Canarias, los últimos datos disponibles reflejan una evolución positiva de los indicadores de mortalidad por suicidio. Según el informe epidemiológico sobre la conducta suicida en las islas, la tasa de suicidio se situó en 10,09 casos por cada 100.000 habitantes, registrándose un descenso con respecto al año anterior.
La evolución de los dos últimos ejercicios consolida además una tendencia descendente. En 2024 se produjo una reducción del 7,8 por ciento respecto a 2023, mientras que durante 2025 el descenso alcanzó el 17,3 por ciento. En conjunto, la disminución registrada en los dos últimos años se sitúa en torno al 25 por ciento.
Los datos correspondientes a 2025 tienen todavía carácter provisional, aunque presentan habitualmente una elevada correlación con los registros definitivos.
Desde la Consejería de Sanidad se considera que esta evolución está vinculada, entre otros factores, al conjunto de medidas de sensibilización, prevención y formación que se han venido desarrollando durante los últimos años en Canarias.
El Plan de Seguridad, eje de la campaña de 2026
La campaña de este año pone el foco especialmente en el denominado Plan de Seguridad, una herramienta práctica, sencilla y basada en la evidencia científica que permite establecer con antelación una serie de pasos y recursos a los que recurrir cuando una persona atraviesa una situación de crisis.
La elaboración previa de este plan permite identificar las señales que pueden indicar un empeoramiento de la situación, recordar estrategias personales para afrontar los momentos de mayor dificultad, identificar personas de confianza y entornos que puedan proporcionar apoyo y tener localizados los recursos profesionales a los que acudir cuando sea necesario.
La finalidad es que, ante una situación de crisis, la persona pueda disponer de una hoja de ruta previamente preparada y no tenga que tomar decisiones importantes en uno de los momentos de mayor vulnerabilidad.
El Plan de Seguridad constituye, por tanto, una herramienta complementaria dentro de las estrategias de prevención y puede contribuir a facilitar la búsqueda de ayuda y la conexión con las redes de apoyo disponibles.
La plantilla para elaborar este plan se encuentra disponible dentro de los recursos de prevención de la conducta suicida en Canarias, junto a información destinada a personas en situación de riesgo, familiares y allegados, personas en duelo y profesionales.
El Programa de Prevención de la Conducta Suicida como marco de actuación
La prevención de la conducta suicida constituye una de las prioridades del Servicio Canario de la Salud, que cuenta con el Programa de Prevención de la Conducta Suicida en Canarias como marco para el desarrollo de actuaciones destinadas a la prevención, detección, intervención y seguimiento de las personas que se encuentran en situación de riesgo.
Durante los últimos años se ha intensificado el trabajo dirigido tanto a mejorar la atención a las personas afectadas como a reforzar la capacidad de detección de los profesionales que pueden encontrarse con situaciones de riesgo en diferentes ámbitos.
Dentro de estas actuaciones se han desarrollado programas de formación dirigidos a profesionales de Salud Mental, Atención Primaria, Drogodependencias, servicios de Urgencias y 1-1-2, Farmacia y ámbito sociosanitario, además de profesionales de la orientación escolar, docentes y medios de comunicación.
También se han introducido mejoras en los sistemas de registro de la conducta suicida y se ha actualizado la herramienta de consulta disponible para los profesionales de Atención Primaria, con el objetivo de facilitar la identificación y el seguimiento de las personas que puedan encontrarse en una situación de especial vulnerabilidad.
Especial atención a niños y adolescentes
La prevención también presta una atención específica a la infancia y la adolescencia, considerados ámbitos prioritarios dentro de las estrategias de detección e intervención temprana.
En este contexto se ha publicado e implementado el Protocolo de intervención ante riesgo suicida detectado en instituciones educativas de Canarias, diseñado para favorecer una respuesta coordinada cuando se identifica una situación de riesgo dentro de un centro educativo.
La intervención conjunta de los distintos agentes implicados permite mejorar la detección de las señales de alarma y facilitar la conexión de los menores y sus familias con los recursos asistenciales y profesionales correspondientes.
A estas medidas se suman las diferentes campañas de sensibilización desarrolladas en Canarias durante los últimos años, utilizando distintos canales y materiales divulgativos para ampliar su alcance entre la población y reforzar los mensajes relacionados con la prevención, la detección precoz y la búsqueda de ayuda.
Casi cien horas de formación durante 2025
La formación de los profesionales constituye otro de los pilares de la estrategia de prevención impulsada por el Gobierno de Canarias.
En este ámbito, la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN), dependiente de la Consejería de Sanidad, mantiene una línea específica de trabajo vinculada a la formación en salud mental y a la eliminación del estigma.
Durante 2025 se desarrollaron siete acciones formativas relacionadas con la prevención de la conducta suicida, dirigidas a profesionales de la Red de Salud Mental, personal sanitario de Atención Primaria y Atención Especializada, docentes de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional, así como a otros profesionales y agentes sociales vinculados con las tareas de prevención.
Las actividades se desarrollaron tanto de manera presencial como en modalidad online, facilitando la participación de profesionales de las diferentes islas.
En total, las acciones formativas acumularon cerca de cien horas de formación y alcanzaron a 765 asistentes.
Entre los contenidos abordados se incluyeron aspectos relacionados con la prevención de los trastornos de salud mental, las conductas suicidas durante la infancia y la adolescencia y la atención a pacientes con conducta suicida.
También se llevaron a cabo acciones específicas destinadas a profesionales del ámbito sociosanitario y a organizaciones no gubernamentales de Canarias.
Estas iniciativas se desarrollaron en colaboración con diferentes entidades e instituciones, entre ellas los cabildos de Tenerife y Gran Canaria, la Dirección General de Salud Mental y Adicciones y la Dirección General de Recursos Humanos del Servicio Canario de la Salud.
La importancia de pedir ayuda
Dentro de la campaña del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, Sanidad insiste en la importancia de romper el silencio y facilitar que las personas que atraviesan una situación de sufrimiento puedan hablar de lo que están viviendo y acceder a ayuda profesional.
La sensibilización de la ciudadanía resulta fundamental para reducir el estigma y favorecer que familiares, amigos, compañeros de trabajo, profesionales educativos y otros miembros del entorno puedan identificar posibles señales de alerta y actuar de manera adecuada.
En este contexto, la Línea 024 constituye uno de los recursos nacionales disponibles para atender a personas con pensamientos o riesgo de conducta suicida, así como a sus familiares y allegados.
Se trata de un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día durante todos los días del año. Cuando se identifica una situación de emergencia, el servicio puede derivar la atención al 1-1-2.
La Línea 024 no sustituye la atención sanitaria presencial cuando esta resulta necesaria.
Ante una emergencia o una situación de peligro inmediato, se debe contactar directamente con el 1-1-2.
La campaña ‘+ seguridad, + vida’ pretende, de este modo, seguir avanzando en una cultura de prevención, sensibilización y cuidado de la salud mental, reforzando la idea de que hablar, pedir ayuda y actuar a tiempo son elementos esenciales para prevenir la conducta suicida.
