La Peña vuelve a reunir a Fuerteventura alrededor de su memoria, sus tradiciones y su patrona

Antonio Ravelo convierte el pregón de las Fiestas de La Peña 2026 en un emotivo homenaje a la Vega de Río Palmas, a sus gentes y a las tradiciones que han marcado la historia de Fuerteventura

Hay lugares que forman parte de un paisaje y otros que forman parte del corazón de un pueblo. La Vega de Río Palmas es, para Fuerteventura, ambas cosas.

Cada mes de septiembre, cuando las primeras jornadas del otoño comienzan a asomarse a la isla, miles de majoreros vuelven la mirada hacia este pequeño rincón de Betancuria. Allí, junto al santuario de Nuestra Señora de La Peña, la isla se encuentra consigo misma para compartir unos días de devoción, tradición, música, cultura y recuerdos.

Ayer, jueves 17 de septiembre, ese sentimiento volvió a hacerse realidad con la celebración del pregón de las Fiestas en Honor a Nuestra Señora de La Peña 2026, la celebración dedicada a la patrona de Fuerteventura y una de las citas más arraigadas del calendario de la Isla.

Y no fue un pregón cualquiera.

Fue un viaje por la memoria.

Fue un homenaje a las personas.

Fue una mirada hacia aquellos oficios, aquellas canciones, aquellas fiestas y aquellas historias que, generación tras generación, han ido construyendo la identidad de Fuerteventura.

Y fue, sobre todo, una declaración de amor a la Vega de Río Palmas

Antonio Ravelo, pregonero de una tierra que conoce desde la infancia

El encargado de abrir oficialmente las fiestas fue Antonio Ravelo Umpiérrez, natural de la Vega de Río Palmas y profundamente vinculado durante toda su vida a la música, al folclore y a la cultura popular de Fuerteventura.

Su elección como pregonero no fue casual. Su trayectoria personal y cultural está estrechamente ligada a La Vega y a unas fiestas que ha vivido desde niño, formando parte además de numerosos proyectos relacionados con nuestras tradiciones.

Ravelo fue fundador de la Rondalla Virgen de La Peña en 1992 y ha mantenido durante décadas una relación muy estrecha con la música y con la cultura majorera.

Ayer, desde el escenario, tuvo la oportunidad de devolver a su pueblo una pequeña parte de todo aquello que la Vega le ha dado.

Y lo hizo acompañado por más de una treintena de personas, en una puesta en escena dinámica y profundamente emotiva en la que las palabras se mezclaron con música, baile, poesía, imágenes de ayer y de hoy, recreaciones y diferentes expresiones de la cultura popular de Fuerteventura.

Un pregón que habló de las personas

El verdadero protagonista de la noche no fue únicamente el pregonero.

Fueron las personas que aparecieron detrás de sus recuerdos.

Antonio Ravelo recorrió la historia de la Vega de Río Palmas a través de sus vecinos y vecinas, recuperando nombres, historias y recuerdos de quienes, con su trabajo diario, contribuyeron a mantener viva la esencia de este lugar.

Los antiguos oficios tuvieron un espacio especial dentro del pregón.

Los pozos y las norias, los molinos, la carpintería tradicional, la cestería de pírgano y caña, el calado y tantas otras labores que durante generaciones formaron parte de la vida cotidiana de Fuerteventura fueron apareciendo en un relato que quiso poner rostro a la memoria.

Porque detrás de cada oficio había una persona.

Y detrás de cada persona, una historia.

Ravelo recordó a hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a trabajar, a crear y a transmitir conocimientos que hoy forman parte del patrimonio cultural de la Isla.

Una memoria que, lejos de quedarse en el pasado, volvió a cobrar vida sobre el escenario de La Vega.

De los bailes de taifa a las verbenas que reunían a generaciones

La música también fue protagonista.

El pregón recorrió aquellos años en los que los bailes de taifa, las parrandas y la música popular eran una parte inseparable de la vida de los pueblos.

Las folías y otras piezas de la música tradicional majorera llenaron el escenario, acompañadas por el baile y por escenas que evocaron aquellas noches de fiesta que permanecen en la memoria de muchas familias de Fuerteventura.

También hubo espacio para las rancheras, aquellas canciones que durante décadas sirvieron para abrir las verbenas y que ayer volvieron a poner a bailar al público reunido en la plaza.

Fue uno de esos momentos en los que pasado y presente parecieron darse la mano.

Los mayores pudieron reencontrarse con recuerdos de su juventud y los más jóvenes pudieron descubrir parte de la historia cultural que les precede.

El recuerdo de ‘Los Amigos del Jueves’

Uno de los momentos más participativos y entrañables de la noche llegó con el homenaje a ‘Los Amigos del Jueves’, un grupo de vecinos y amigos surgido en torno a la Rondalla Virgen de La Peña y que durante años ha mantenido viva una de las tradiciones más singulares vinculadas a estas fiestas.

Sus integrantes compartieron escenario con el pregonero, convirtiendo el tramo final del acto en un encuentro entre amigos, música y recuerdos.

Una escena que volvió a demostrar que La Peña no es solamente una celebración que se repite cada año.

Es una tradición que se transmite.

Una tradición que pasa de padres a hijos.

Una tradición que une a quienes permanecen en la Isla con quienes regresan cada septiembre.

Y cuando parecía que el pregón había llegado a su final, la noche todavía guardaba una última sorpresa.

Una charanga irrumpió en la plaza y puso el broche festivo al acto, haciendo que el público se incorporara a la celebración y dando oficialmente comienzo a las Fiestas de La Peña 2026.

Lola García: “Una promesa colectiva de no olvidar quiénes somos”

Durante el acto, la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, puso en valor el significado que tienen estas fiestas para toda la sociedad majorera.

García señaló que La Peña representa un momento de encuentro para personas procedentes de todos los puntos de la Isla, que cada año llegan hasta la Vega de Río Palmas movidas por sus promesas, sus recuerdos y sus sentimientos.

La presidenta insular quiso ir más allá del significado individual de cada peregrinación y habló también de una promesa colectiva: la de no olvidar quiénes somos, cuidar nuestras tradiciones y proteger nuestro patrimonio.

Una reflexión especialmente significativa en una celebración que, año tras año, continúa reuniendo a generaciones diferentes alrededor de una misma tradición.

García destacó además la figura de Antonio Ravelo y su trayectoria vinculada durante toda su vida a la música, el folclore, la cultura y, especialmente, a las personas de Fuerteventura.

Enrique Cerdeña: la Vega abre sus puertas a Fuerteventura

También tomó la palabra el alcalde de Betancuria, Enrique Cerdeña, quien puso el acento en la hospitalidad con la que el municipio recibe durante estos días a quienes llegan hasta La Vega.

El alcalde destacó la importancia de recibir con alegría a todas las personas que peregrinan hasta este rincón de Betancuria para compartir devoción, espiritualidad y también el carácter festivo de la celebración patronal.

Cerdeña subrayó además el profundo vínculo de Antonio Ravelo con la Vega de Río Palmas, recordando que nació y creció en este lugar y que conoce de primera mano la fiesta y las tradiciones que la rodean.

Para Betancuria, que durante estos días se convierte en punto de encuentro de toda Fuerteventura, contar con Ravelo como pregonero supone también reconocer a una persona que ha contribuido durante décadas a mantener viva la cultura popular de la Isla.

La Peña, mucho más que una fiesta

Las Fiestas de La Peña trascienden el calendario.

Para muchas familias de Fuerteventura, septiembre tiene un significado especial porque es el momento de volver a un lugar que forma parte de su propia historia.

Hay quienes llegan caminando.

Hay quienes cumplen una promesa.

Hay quienes regresan después de muchos años.

Hay quienes acuden para reencontrarse con familiares y amigos.

Y hay quienes, sencillamente, quieren volver a sentir esa emoción que solamente se entiende cuando se ha vivido.

La Vega de Río Palmas vuelve a convertirse así en el corazón de Fuerteventura durante estos días.

Un corazón que late al ritmo de las parrandas, de las folías, de las campanas del santuario, de los pasos de quienes llegan hasta la patrona y de las conversaciones entre generaciones que vuelven a encontrarse.

La celebración combina durante estos días los actos religiosos con la cultura, el folclore, la gastronomía, las tradiciones, el deporte y las actividades populares, en una programación que se prolongará hasta el domingo 20 de septiembre.

Una noche para recordar

El pregón de Antonio Ravelo dejó ayer una sensación difícil de resumir únicamente con palabras.

Porque fue una noche en la que Fuerteventura miró hacia atrás para recordar quién fue, pero también hacia delante para recordar que las tradiciones solamente permanecen vivas cuando las nuevas generaciones las conocen, las sienten y las hacen suyas.

La música recordó a quienes ya no están.

Los antiguos oficios devolvieron por unos instantes a la Vega una forma de vida que parecía lejana.

Los bailes recuperaron aquellas noches de fiesta.

Los nombres de vecinos y vecinas hicieron presente una historia construida por personas anónimas.

Y la charanga final convirtió la emoción en celebración.

Así comenzaron oficialmente las Fiestas de La Peña 2026.

Con la Virgen de La Peña como punto de encuentro.

Con la Vega de Río Palmas como escenario.

Con Fuerteventura unida por una misma tradición.

Y con el recuerdo de que, mientras una isla sea capaz de conservar sus historias, sus canciones, sus costumbres y la memoria de quienes la construyeron, seguirá sabiendo quién es.

Porque La Peña no es solamente una fecha marcada en el calendario.

La Peña es memoria.

Es identidad.

Es devoción.

Es encuentro.

Y, sobre todo, es Fuerteventura.

Puerto Radio seguirá acompañando estos días de celebración para llevar a todos nuestros lectores el ambiente, las tradiciones y los principales acontecimientos de unas fiestas que forman parte inseparable del corazón de nuestra Isla.