Claudia Tacoronte: cinco días de investigación hasta la detención en México del presunto responsable de su muerte

La estudiante grancanaria, de 21 años, fue atacada el 12 de septiembre en Cuautla mientras realizaba una estancia académica; la Fiscalía de Morelos investiga los hechos como feminicidio y señala a Francisco Javier “N”, alias “El Trompas”, como presunto responsable

La investigación por la muerte violenta de Claudia Tacoronte Aguilera, la estudiante española de 21 años que se encontraba en México realizando una estancia de movilidad académica, ha llegado a un punto decisivo con la detención de Francisco Javier “N”, conocido como “El Trompas” o “El Paco”.

El arresto se produjo el jueves 17 de septiembre en Cuautla, en el estado mexicano de Morelos, cinco días después del ataque que acabó con la vida de la joven grancanaria.

Durante estos días, las autoridades mexicanas han reconstruido los movimientos de la víctima y del principal sospechoso mediante testimonios, imágenes de cámaras de seguridad, investigaciones policiales y otros indicios incorporados a la carpeta de investigación.

La Fiscalía General del Estado de Morelos sostiene que el móvil inicialmente identificado fue el robo del teléfono móvil de Claudia y que las lesiones que sufrió durante la agresión permiten investigar jurídicamente el caso como feminicidio. El detenido deberá comparecer ante un juez, por lo que su condición actual es la de presunto responsable y se mantiene la presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.

Claudia había viajado a México para continuar sus estudios

Claudia Tacoronte Aguilera era estudiante de la Universidad de Granada y se encontraba en México dentro de un programa de movilidad académica con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

La joven cursaba estudios relacionados con Educación Infantil y residía en Cuernavaca durante su estancia universitaria.

Su viaje a México tenía, por tanto, un carácter estrictamente académico. Había llegado al país pocas semanas antes de su muerte y se encontraba desarrollando una experiencia internacional vinculada a sus estudios.

La Universidad de Granada confirmó públicamente su fallecimiento el 14 de septiembre y manifestó su “más firme repulsa” y “absoluta condena” ante el asesinato. La institución trasladó además sus condolencias a la familia y anunció que se había puesto a disposición de las autoridades consulares españolas en México.

La noticia provocó una enorme conmoción entre la comunidad universitaria española y mexicana.

La noche del 12 de septiembre: el ataque en Cuautla

La noche del sábado 12 de septiembre, Claudia se encontraba en Cuautla, municipio situado en el estado de Morelos.

La joven había acudido a un evento celebrado en las inmediaciones de la Casa de la Cultura de Cuautla.

Según la información difundida posteriormente por las autoridades y los medios que han seguido la investigación, Claudia salió al exterior del recinto y, en ese momento, habría sido abordada por un hombre.

La Fiscalía sostiene que el individuo la habría despojado de su teléfono móvil.

Después se produjo la agresión con un arma blanca.

La joven resultó gravemente herida y fue trasladada para recibir asistencia médica, pero las lesiones sufridas terminaron provocándole la muerte.

La Fiscalía de Morelos ha explicado que, según los datos incorporados a la investigación, Claudia habría pedido ayuda después de ser despojada de su teléfono y fue entonces cuando se produjo la agresión que acabaría siendo mortal.

Las cámaras de seguridad se convierten en una pieza fundamental

Tras conocerse la muerte de la estudiante, las autoridades iniciaron una investigación para localizar al responsable.

Uno de los elementos fundamentales fueron las imágenes obtenidas de cámaras de seguridad privadas situadas en la zona.

Según la reconstrucción publicada por EL PAÍS, las autoridades encontraron grabaciones de un hombre que había sido registrado en diferentes robos cometidos en comercios de Cuautla.

Una de esas grabaciones correspondía incluso al mismo sábado en que se produjo el ataque contra Claudia.

La vestimenta observada en esas imágenes —una camiseta blanca, pantalones cortos claros y una mochila negra— coincidía con las descripciones facilitadas por testigos y con las imágenes obtenidas en las proximidades del lugar de la agresión.

La investigación comenzó así a centrarse en un hombre conocido en la zona como “El Trompas”.

La identidad de “El Trompas”

A medida que avanzaba la investigación, las autoridades lograron identificar al sospechoso como Francisco Javier “N”.

El miércoles 16 de septiembre, la Fiscalía de Morelos anunció que un juez había emitido una orden de aprehensión contra él por su presunta relación con el feminicidio de Claudia.

En ese momento comenzó oficialmente su búsqueda.

Las autoridades difundieron información sobre el sospechoso y solicitaron colaboración para localizarlo.

El caso había adquirido ya una enorme repercusión tanto en México como en España.

La investigación descarta inicialmente un móvil sexual

Uno de los elementos que la Fiscalía ha querido precisar es el posible móvil del crimen.

El fiscal general de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, declaró que la investigación apunta al robo del teléfono móvil como origen de la agresión.

Asimismo, descartó que los investigadores estén manejando actualmente una motivación de carácter sexual.

La Fiscalía considera, sin embargo, que la forma en que se produjo la agresión y las lesiones causadas a la víctima permiten encuadrar jurídicamente los hechos como feminicidio.

Esta calificación corresponde a la acusación del Ministerio Público y deberá ser sometida al control judicial correspondiente.

Cinco días después, llega la detención

El jueves 17 de septiembre, las autoridades mexicanas localizaron finalmente a Francisco Javier “N”.

La detención se produjo aproximadamente a las seis de la tarde en las inmediaciones del Nuevo Mercado de Cuautla, concretamente en la avenida Insurgentes, según la información difundida por N+.

El arresto fue resultado de un operativo coordinado entre autoridades federales y estatales y contó también con información proporcionada por ciudadanos que ayudaron a localizar al sospechoso.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, confirmó públicamente la captura.

“Lamentamos profundamente el feminicidio de Claudia Tacoronte Aguilera”, señaló el responsable de Seguridad mexicano al comunicar el arresto y expresar sus condolencias a la familia de la joven.

El sospechoso habría cambiado su aspecto

Durante la búsqueda, uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el cambio de apariencia del sospechoso.

Las informaciones difundidas después de la detención señalan que Francisco Javier “N” se habría rapado y habría comenzado a utilizar gafas para intentar pasar inadvertido.

Precisamente por ese cambio físico, las autoridades tuvieron que apoyarse en otros elementos de identificación y en el trabajo de investigación desarrollado durante los días posteriores al crimen.

Las imágenes difundidas tras su arresto muestran al detenido con el cabello rapado.

Su historial delictivo, bajo investigación

Después de la detención también han trascendido datos sobre los antecedentes del sospechoso.

La Fiscalía de Morelos ha señalado que Francisco Javier “N” tendría antecedentes relacionados con robos y que habría estado vinculado a diferentes carpetas de investigación.

N+ recoge que las autoridades hablan de antecedentes de más de una década y de al menos cinco investigaciones relacionadas con robos y robos en viviendas.

Estos antecedentes forman parte de la información aportada por las autoridades sobre el investigado, pero no constituyen por sí mismos una prueba de responsabilidad en la muerte de Claudia Tacoronte.

El detenido ingresa en el penal de Cuautla

Después de ser arrestado, Francisco Javier “N” fue trasladado al Centro Estatal de Reinserción Social de Cuautla.

El detenido quedó a disposición de las autoridades judiciales y permanece en prisión preventiva a la espera de la audiencia inicial.

En esa comparecencia, la Fiscalía deberá presentar formalmente la imputación y exponer ante el juez los elementos que, según sostiene, relacionan al acusado con la muerte de Claudia Tacoronte.

La Fiscalía de Morelos ha anunciado que solicitará para el acusado la pena máxima prevista para el feminicidio en el estado, que puede alcanzar los 70 años de prisión.

Pero esa petición representa la posición de la acusación. La eventual responsabilidad penal y la pena que pudiera corresponder deberán ser determinadas por los tribunales después del correspondiente procedimiento judicial.

La Casa de la Cultura y las preguntas sobre la seguridad

La investigación también ha puesto el foco sobre las condiciones de seguridad existentes en el lugar donde se desarrollaba el evento al que había acudido Claudia.

Según la información difundida por N+, el patronato de la Casa de la Cultura habría solicitado al Ayuntamiento medidas de seguridad y atención médica para el evento.

La organización habría establecido además un sistema de registro y control de acceso.

Sin embargo, las autoridades locales han señalado que la seguridad solicitada para el recinto no llegó al lugar.

El Gobierno estatal ha indicado que la patrulla policial tardó aproximadamente siete minutos en llegar después del aviso y que una ambulancia llegó unos 30 segundos después, según la reconstrucción ofrecida por N+.

Estos aspectos forman parte del contexto de la investigación y han generado interrogantes sobre las condiciones de seguridad durante la celebración del evento.

La comunidad universitaria exige respuestas

La muerte de Claudia provocó una reacción inmediata entre los estudiantes y profesores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

La comunidad universitaria expresó públicamente su dolor y reclamó una investigación exhaustiva.

La Universidad de Granada también manifestó su rechazo al crimen y ofreció apoyo a la familia de la joven.

El caso provocó además que la institución española revisara su programa de movilidad con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

La preocupación se extendió más allá de la comunidad universitaria por tratarse de una estudiante extranjera asesinada durante una estancia académica.

La investigación continúa después de la detención

El arresto de Francisco Javier “N” no supone el final de la investigación.

Ahora comienza una fase esencialmente judicial en la que la Fiscalía deberá acreditar ante un juez los elementos que sostiene haber reunido durante los cinco días posteriores al crimen.

Las cámaras de seguridad, los testimonios, los objetos presuntamente relacionados con el robo, los informes periciales y el resto de evidencias deberán ser analizados durante el procedimiento.

También deberán esclarecerse definitivamente las circunstancias exactas de la agresión, el móvil y la participación que, en su caso, pudiera haber tenido el detenido.

Por el momento, las autoridades mexicanas mantienen como principal hipótesis que el robo del teléfono móvil desencadenó la agresión y sostienen que la forma en que Claudia fue atacada permite investigar los hechos como feminicidio.

Una familia que espera justicia desde Canarias

Mientras la investigación continúa en México, la familia de Claudia afronta la pérdida de una joven de 21 años que había viajado al otro lado del Atlántico para continuar su formación universitaria.

Claudia había iniciado una experiencia académica internacional que debía formar parte de su trayectoria educativa.

Su estancia terminó abruptamente el 12 de septiembre en Cuautla.

Cinco días después, las autoridades mexicanas anunciaron la detención del hombre al que consideran presunto responsable.

Ahora será la Justicia mexicana la que deberá determinar, con todas las garantías procesales, si las pruebas reunidas permiten atribuir a Francisco Javier “N” responsabilidad penal por la muerte de la joven.

Cinco días que cambiaron la investigación

La cronología del caso puede resumirse en cinco fechas fundamentales:

12 de septiembre

Claudia Tacoronte es atacada con un arma blanca en Cuautla y fallece posteriormente como consecuencia de las heridas.

13-14 de septiembre

Las autoridades comienzan a reconstruir los hechos y analizar las imágenes de las cámaras de seguridad. La Universidad de Granada confirma públicamente la muerte de la estudiante y expresa su condena.

15 de septiembre

Las investigaciones apuntan a un hombre conocido como “El Trompas”, identificado a partir de imágenes de seguridad y otros indicios.

16 de septiembre

La Fiscalía de Morelos comunica que un juez ha emitido una orden de aprehensión contra Francisco Javier “N”.

17 de septiembre

Francisco Javier “N”, alias “El Trompas”, es localizado y detenido en Cuautla. Posteriormente es trasladado al penal de Cuautla a la espera de la audiencia inicial.

El caso queda ahora en manos de la Justicia

La detención del principal sospechoso representa un nuevo capítulo en el caso de Claudia Tacoronte, pero no supone todavía una resolución judicial.

La Fiscalía de Morelos deberá presentar sus pruebas y argumentos ante el juez. La defensa tendrá igualmente derecho a ejercer todas las garantías procesales previstas por la legislación mexicana.

Será el órgano judicial competente quien determine la situación jurídica del detenido y, en su momento, si existe responsabilidad penal.

Hasta entonces, la denominación jurídicamente correcta es la de presunto responsable o investigado por el feminicidio de Claudia Tacoronte.

Lo que sí está confirmado es que una estudiante española de 21 años murió violentamente en Cuautla el 12 de septiembre, que las autoridades mexicanas abrieron una investigación por feminicidio, que identificaron a Francisco Javier “N” como principal sospechoso, obtuvieron una orden judicial para su captura y que finalmente fue detenido el 17 de septiembre.

La investigación continúa.

Y ahora, después de cinco días de búsqueda, el caso entra en una nueva etapa: la judicial.