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La Guardia Civil ha detenido a dos personas como presuntas autoras de un delito contra el medio ambiente tras la captura y muerte de siete ejemplares de pardela cenicienta atlántica (Calonectris borealis) en el Parque Natural de Jandía, en Fuerteventura.
Se trata de una especie catalogada como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y protegida tanto a nivel nacional como europeo.
Los hechos se produjeron el pasado mes de septiembre, cuando agentes del Destacamento Marítimo de la Guardia Civil de Fuerteventura, en colaboración con personal de vigilancia ambiental del Gobierno de Canarias, realizaban un operativo en la zona del Faro de Punta Pesebre.
Durante la patrulla, los agentes detectaron luces en la ladera de la montaña, en un área comprendida entre la Playa del Junquillo y la Punta de Barlovento (Aguacabras, Pájara), una zona conocida por albergar colonias de cría de pardelas.
Ante la sospecha de actividad ilegal —especialmente en una época en la que los pollos alcanzan mayor peso y son más vulnerables—, los agentes se dirigieron al lugar.
Allí identificaron a dos personas que transportaban:
En el interior del saco localizaron siete ejemplares muertos de pardela cenicienta, capturados directamente de sus cuevas.
Tras la incautación, se activó la cadena de custodia y los ejemplares fueron trasladados al Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA).
Los análisis confirmaron que:
El juicio por estos hechos se celebró a finales de febrero en Puerto del Rosario.
La resolución judicial ha impuesto a cada uno de los implicados:
Además, los hechos se enmarcan en el artículo 334 del Código Penal, que tipifica los delitos contra la flora y la fauna, con posibles penas de prisión de hasta dos años.
La pardela cenicienta atlántica es una de las aves marinas más características de Canarias. Vive en mar abierto y solo regresa a tierra durante el periodo reproductor, formando colonias en acantilados e islotes.
Su ciclo reproductivo es lento:
Este ritmo biológico hace que cualquier impacto, como la caza ilegal, tenga consecuencias graves para la población.
Aunque en el pasado existió una tradición vinculada a la captura de pardelas en algunas islas, la realidad legal es clara:
📜 La caza de pardelas está prohibida en España desde 1981
Desde entonces, distintas normativas han reforzado su protección, incluyendo:
La captura, muerte, tenencia o comercio de esta especie constituye una infracción grave.
Las pardelas forman parte del patrimonio natural de Canarias y desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas marinos.
Las autoridades recuerdan que la protección de estas especies no solo responde a una obligación legal, sino también a la necesidad de preservar la biodiversidad del archipiélago.
Asimismo, destacan la importancia de la colaboración ciudadana para detectar y denunciar este tipo de prácticas ilegales.