El Ayuntamiento de Pájara denuncia nuevos sabotajes a la red de agua mientras persisten los ataques a infraestructuras municipales

Los daños afectan a conducciones de agua depurada destinadas al Palmeral de La Solapa y al depósito de La Montañeta. El Consistorio vuelve a recurrir a la Guardia Civil tras una cadena de incidentes que se prolonga desde hace meses.

PÁJARA. El Ayuntamiento de Pájara ha vuelto a denunciar públicamente una nueva serie de actos de sabotaje contra la red municipal de abastecimiento de agua, unos hechos que, según el Consistorio, afectan directamente a infraestructuras esenciales para el municipio y que vuelven a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de unos servicios públicos cuya protección debería ser una prioridad.

En las últimas semanas se han detectado daños en la impulsión de agua depurada hacia el Palmeral de La Solapa y hacia el depósito de La Montañeta, además de cortes intencionados de tuberías y roturas de llaves de la red hidráulica. Unos actos que obligan a destinar recursos económicos y personal municipal a reparar desperfectos que podrían evitarse.

Un problema que se repite desde hace meses

Lo más preocupante es que estos incidentes no constituyen un episodio aislado. Desde comienzos de 2026 el Ayuntamiento ha denunciado diversos ataques contra instalaciones municipales, especialmente en la localidad de Costa Calma.

Entre los hechos más graves figura el sabotaje sufrido por la estación de bombeo (EBAP) del Palace, donde fueron manipulados equipos eléctricos con el supuesto objetivo de interrumpir el suministro de agua a parte de la población. En aquellas mismas fechas también se registraron varios conatos de incendio en el palmeral de Costa Calma.

Posteriormente, el Consistorio volvió a denunciar nuevos actos vandálicos que incluían daños en la red hidráulica, cortes eléctricos, destrucción de mobiliario urbano y ataques al patrimonio vegetal.

Un coste que termina pagando toda la ciudadanía

Cada acto de vandalismo supone un importante coste económico para las arcas municipales. Dinero público que podría destinarse a mejorar infraestructuras, ampliar servicios o ejecutar nuevas inversiones acaba empleándose en reparar daños provocados de forma intencionada.

A ello se suma el riesgo que estos sabotajes representan para el abastecimiento de agua y el funcionamiento de instalaciones estratégicas, especialmente en una isla donde el agua constituye uno de los recursos más valiosos y sensibles.

La investigación continúa

El Ayuntamiento ha trasladado nuevamente los hechos a la Guardia Civil con el objetivo de identificar a los responsables y evitar que este tipo de acciones vuelvan a repetirse.

Mientras tanto, la preocupación sigue creciendo entre vecinos y administraciones. La reiteración de estos ataques plantea una cuestión difícil de ignorar: ¿cómo es posible que infraestructuras críticas continúen siendo objeto de sabotajes durante meses sin que, por el momento, se haya logrado poner fin a esta situación?

La ciudadanía espera que las investigaciones permitan esclarecer los hechos cuanto antes y que se refuercen las medidas de vigilancia y protección para garantizar la seguridad de unas infraestructuras cuya correcta conservación resulta esencial para el funcionamiento del municipio.