El experimento liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias prueba con éxito su equipamiento y avanza en el estudio de la corona solar con la mirada puesta en el eclipse de 2027 en Marruecos
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha culminado con éxito en Palencia la fase de entrenamiento y validación técnica del proyecto NATE (North African Telescopic Eclipse), aprovechando el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 como ensayo para la gran operación científica prevista para 2027.

La iniciativa cuenta con el respaldo del Gobierno de Canarias, a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), y pretende reforzar la posición de las islas como uno de los grandes referentes internacionales en investigación astronómica y astrofísica.
Un ensayo científico clave para el eclipse de 2027
El eclipse de Palencia ha permitido al equipo científico comprobar sobre el terreno el funcionamiento del equipamiento que será empleado en la siguiente gran fase del proyecto.
NATE es una iniciativa internacional liderada por el IAC en colaboración con la Universidad Politécnica Mohammed VI (UM6P) y el Observatorio Nacional Solar de Estados Unidos (NSO). El proyecto toma como referencia experiencias anteriores de observación coordinada de eclipses y combina investigación científica, formación y divulgación.
El objetivo principal es estudiar la corona solar, la región exterior de la atmósfera del Sol que se hace especialmente visible durante la totalidad de un eclipse.
Para ello, NATE desplegará durante el eclipse del 2 de agosto de 2027 en Marruecos una red de aproximadamente diez estaciones telescópicas distribuidas a lo largo de la franja de totalidad. La coordinación entre los distintos puntos permitirá obtener una secuencia de imágenes de la corona durante un periodo mucho más prolongado que el que podría conseguirse desde una única localización.
Imágenes de alta resolución de la corona solar
Durante los minutos de totalidad del eclipse de Palencia, los equipos desplazados por el IAC pudieron probar operativamente el material científico y captar imágenes de alta resolución de la corona solar.
Los datos obtenidos servirán ahora para comprobar el comportamiento del instrumental y perfeccionar los procedimientos de adquisición y tratamiento de las imágenes antes de afrontar la operación internacional de 2027.
El proyecto también permitió contrastar las predicciones realizadas mediante modelos computacionales con las observaciones reales obtenidas durante el eclipse, un trabajo que continuará durante las próximas semanas con el análisis científico de los datos.
Un telescopio histórico vuelve a observar el Sol
La expedición científica incorporó además un elemento singular: un telescopio histórico de 1905, restaurado para participar en la observación del eclipse.
El instrumento pudo utilizarse durante la totalidad y registrar la corona solar, sumando una perspectiva histórica y tecnológica a una campaña científica que combina instrumentos de diferentes generaciones.
La experiencia de Palencia estaba concebida precisamente como una oportunidad para poner a prueba los equipos, entrenar a los participantes y desarrollar el sistema de procesamiento de datos que será necesario durante la misión de 2027. El propio IAC había señalado que el eclipse de 2026 era especialmente adecuado para este entrenamiento, aunque sus condiciones no permiten desarrollar el experimento NATE en toda su dimensión.

Canarias, en el centro de una colaboración internacional
La consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín, se desplazó hasta Palencia para acompañar al equipo y destacó el valor científico y divulgativo de la experiencia.
Machín subrayó la capacidad de la ciencia para acercar el conocimiento a la ciudadanía y puso en valor el trabajo desarrollado por los investigadores e investigadoras del IAC.
La consejera defendió además la importancia de continuar respaldando iniciativas que permitan que el conocimiento generado desde Canarias tenga una dimensión internacional.
El Ejecutivo autonómico considera que NATE contribuye también a formar a nuevas generaciones de estudiantes en instrumentación astronómica y análisis de datos, al tiempo que fortalece la cooperación científica entre Canarias, Marruecos y Estados Unidos.
La mirada ya está puesta en Marruecos
El ensayo realizado durante el eclipse de 2026 supone el paso previo a la operación principal de NATE, prevista para el 2 de agosto de 2027, cuando un eclipse total de Sol atravesará el norte de África.
La fase de totalidad de 2027 tendrá una duración superior a seis minutos en determinados puntos de observación, unas condiciones especialmente interesantes para el estudio de la corona solar y de sus estructuras magnéticas.
La red NATE contará con diferentes estaciones de observación situadas a lo largo de la franja de totalidad. A medida que la sombra de la Luna avance sobre Marruecos, los equipos irán registrando imágenes que posteriormente podrán combinarse para estudiar la evolución temporal de la corona.
Según la información difundida por el IAC, el conjunto de estaciones permitirá ampliar el periodo de observación hasta aproximadamente diez minutos, generando una secuencia de datos especialmente valiosa para estudiar la dinámica de los campos magnéticos y del plasma de la corona solar.
Ciencia, formación y divulgación
NATE no se limita a la investigación. El proyecto incorpora una importante vertiente educativa y divulgativa, con la participación de estudiantes, profesorado, voluntariado y personal científico.
Durante la preparación del eclipse de Palencia, el IAC desarrolló actividades abiertas al público, charlas, talleres y puntos de observación, acercando el fenómeno astronómico a miles de personas.
El IAC había previsto precisamente que la presencia de sus equipos en Palencia sirviera como punto de encuentro entre la investigación científica y la ciudadanía, con un programa especial desarrollado durante los días previos al eclipse.
El proyecto pretende además dejar un legado científico en los territorios participantes. En Marruecos, parte del material utilizado en las estaciones será destinado posteriormente a las localidades anfitrionas, favoreciendo la continuidad de las actividades de astronomía y divulgación científica.
Un nuevo paso para la astrofísica desde Canarias
Con la experiencia de Palencia ya completada, el proyecto NATE entra en una nueva etapa de análisis, preparación y formación de los equipos que participarán en la observación de 2027.
El Instituto de Astrofísica de Canarias mantiene así su protagonismo en una iniciativa que combina investigación internacional, cooperación científica, formación y divulgación, con Canarias como uno de sus principales impulsores.
El eclipse del 12 de agosto de 2026 ha servido, por tanto, como mucho más que un acontecimiento astronómico: ha sido el gran ensayo general de una operación científica internacional que tendrá su momento decisivo el 2 de agosto de 2027 en Marruecos.

