La certificación de la SERV reconoce la calidad y seguridad de una unidad que ha atendido a más de 700 pacientes desde 2017
La Unidad de Terapia Intravítrea del Hospital General de Fuerteventura ha sido acreditada por la Sociedad Española de Retina y Vítreo, un reconocimiento que avala el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad en el tratamiento de patologías retinianas.
Esta certificación sitúa al centro hospitalario majorero como uno de los pioneros en Canarias en obtener este reconocimiento, consolidando su papel en el ámbito de la oftalmología especializada.
💡 ¿Qué significa esta acreditación?
La acreditación en terapia intravítrea implica que la unidad cumple con exigentes criterios de calidad asistencial, seguridad del paciente, formación del equipo y adecuación de las instalaciones, garantizando que los tratamientos se realizan bajo protocolos médicos actualizados y en condiciones óptimas. Además, supone un compromiso de evaluación y mejora continua del servicio.
La terapia intravítrea consiste en la administración de medicamentos directamente en la cavidad vítrea del ojo, un procedimiento que se realiza en una sala blanca, bajo estrictas condiciones de asepsia y con anestesia tópica. Esto permite ofrecer un tratamiento eficaz, seguro y bien tolerado, con mínimas molestias para el paciente.
Desde su puesta en marcha en febrero de 2017, la unidad ha incorporado a 728 pacientes y ha administrado un total de 7.041 inyecciones, lo que refleja la alta demanda asistencial y la consolidación del servicio en la isla.

Actualmente, la unidad desarrolla su actividad gracias a un equipo multidisciplinar formado por seis oftalmólogos, personal de enfermería y técnicos auxiliares en cuidados de enfermería, que trabajan de manera coordinada para garantizar la mejor atención.
Entre las principales patologías tratadas en Fuerteventura se encuentran la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), el edema macular diabético, el edema macular de origen uveítico, las oclusiones vasculares retinianas y determinadas infecciones intraoculares. Las terapias se realizan en sesiones semanales, con una media de 30 pacientes por jornada, en función de las necesidades clínicas.
La acreditación tiene una validez de tres años, hasta 2029, y confirma que el Hospital General de Fuerteventura cumple con los estándares exigidos en oftalmología, reforzando su compromiso con una atención segura, eficaz y centrada en el paciente.
Además, se trata del segundo hospital de Canarias en obtener esta certificación, tras el reconocimiento concedido en 2023 al Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil de Gran Canaria.
Derivación y detección precoz
Desde el centro hospitalario se recuerda que, ante cualquier alteración visual, el primer nivel asistencial es el médico del centro de salud, quien valorará la necesidad de derivación al especialista.
Asimismo, se recomienda prestar atención a síntomas que pueden alertar de problemas de retina, como destellos de luz, aumento repentino de moscas volantes o distorsión de las imágenes, signos que requieren valoración médica.
Con esta acreditación, el Hospital General de Fuerteventura refuerza su compromiso con la excelencia sanitaria y la mejora continua en la atención a los pacientes.