El lobito herreño, más cerca de ser reconocido como raza autóctona de España: Canarias impulsa el expediente definitivo

El Gobierno de Canarias y la asociación Amilobo coordinan los últimos pasos para lograr la inclusión oficial del lobito herreño en el Catálogo de Razas de Ganado de España, un reconocimiento clave para proteger el patrimonio genético y cultural de El Hierro.

El Gobierno de Canarias y la Asociación para la Recuperación del Lobo Herreño (Amilobo) han dado un nuevo paso en el proceso para lograr el reconocimiento oficial del lobito herreño como raza autóctona española. El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, y el presidente de Amilobo, Manuel Pérez Ramírez, mantuvieron una reunión en El Hierro para coordinar las actuaciones necesarias que permitan culminar el expediente y solicitar formalmente su inclusión en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España.

Durante el encuentro se revisó el estado de la documentación técnica necesaria para completar la solicitud y se definieron los próximos pasos para su tramitación. Según explicó Quintero, el reconocimiento oficial permitiría proteger un valioso patrimonio genético, ganadero y cultural propio de El Hierro y de Canarias.

Una raza que estuvo a punto de desaparecer

El presidente de Amilobo recordó que el lobito herreño estuvo cerca de extinguirse en la década de los años 70, cuando la introducción de razas foráneas en la isla provocó procesos de hibridación que pusieron en peligro la continuidad de los ejemplares originales.

Gracias al trabajo de los pastores herreños y a los programas de recuperación iniciados en los años 80, fue posible conservar las características propias de esta raza y avanzar en su recuperación.

Actualmente existen ejemplares de lobito herreño en Canarias, la Península, varios países europeos, Estados Unidos y Venezuela, lo que demuestra el creciente interés por esta singular raza canaria.

El reconocimiento oficial, cada vez más cerca

Desde Amilobo aseguran que el expediente se encuentra en una fase muy avanzada. Ya se dispone de gran parte de la documentación técnica necesaria, incluyendo el estándar racial, estudios de caracterización genética y análisis morfológicos.

«Lo tenemos prácticamente todo y se ha demostrado que es una raza propiamente dicha», afirmó Manuel Pérez, quien mostró su confianza en que el reconocimiento pueda llegar durante este año o el próximo.

La asociación trabaja desde 1988 en la recuperación y conservación del lobito herreño. Uno de los hitos más importantes se produjo en 2013, cuando se realizó el primer registro oficial de ejemplares mediante pruebas morfológicas y análisis de ADN. Posteriormente, en 2015, la Real Sociedad Canina de España reconoció al lobito herreño como grupo étnico, un paso fundamental hacia su reconocimiento definitivo como raza autóctona.

Un símbolo de la ganadería tradicional de El Hierro

El director general de Ganadería, Andrés Díaz Matoso, destacó que la conservación de las razas autóctonas forma parte de la estrategia regional para proteger la biodiversidad ganadera y preservar recursos genéticos vinculados a la historia del Archipiélago.

El lobito herreño mantiene una estrecha relación con el pastoreo tradicional de cabras y ovejas en El Hierro, donde durante generaciones ha sido una herramienta fundamental para el manejo del ganado.

Así es el lobito herreño

Los estudios realizados por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria permitieron definir sus principales características.

Se trata de un perro de tamaño mediano, con un peso medio de 21,9 kilos en machos y 21,1 kilos en hembras, y una longitud aproximada de 60 centímetros.

Entre sus rasgos más característicos destacan:

  • Cabeza triangular.
  • Hocico alargado y estrecho.
  • Ojos oscuros.
  • Orejas cortas.
  • Cola ancha y oscura.
  • Pelaje corto, espeso y generalmente gris, aunque también puede presentar tonos rojizos o crema.

Su resistencia, inteligencia y capacidad de adaptación al medio rural herreño lo han convertido históricamente en un excelente perro pastor, desempeñando un papel clave en la ganadería tradicional de la isla.