Vega de Río Palmas ha vuelto a convertirse este sábado en el corazón espiritual y cultural de Fuerteventura, acogiendo uno de los momentos más esperados de las Fiestas en Honor a Nuestra Señora de La Peña. Miles de sentimientos, tradiciones y recuerdos se han unido durante una jornada marcada por la devoción, el encuentro y el profundo arraigo que la Virgen de La Peña mantiene entre los majoreros y majoreras.
Este sábado, 19 de septiembre de 2026, la imagen de la patrona insular salió en procesión hasta la plaza de Nuestra Señora de La Peña, donde tuvo lugar el acto religioso principal de estas fiestas, una celebración que cada año reúne a vecinos y vecinas de todos los municipios de la isla, además de numerosas personas que regresan a Fuerteventura o se desplazan hasta Vega de Río Palmas para participar en una de las citas más significativas del calendario insular.

La jornada volvió a poner de manifiesto que las Fiestas de La Peña son mucho más que una celebración religiosa. Son también un espacio de encuentro entre generaciones, una expresión de la identidad majorera y una tradición que continúa transmitiéndose de padres a hijos.
La Virgen de La Peña vuelve a encontrarse con sus fieles
La mañana comenzó con uno de los momentos más esperados por los numerosos peregrinos y fieles congregados en Vega de Río Palmas.
La imagen de Nuestra Señora de La Peña, patrona de Fuerteventura, fue trasladada en procesión hasta la plaza que lleva su nombre para presidir la solemne celebración religiosa.
A lo largo del recorrido, numerosos fieles acompañaron a la Virgen en un ambiente marcado por el respeto, la emoción y la devoción. Familias enteras, personas mayores, jóvenes y visitantes participaron en una tradición que forma parte de la memoria colectiva de la isla.
La celebración adquirió especial solemnidad con la presencia del Obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, quien presidió la eucaristía, acompañado por párrocos procedentes de los distintos municipios de Fuerteventura.
La presencia conjunta de representantes de las diferentes parroquias de la isla volvió a simbolizar la dimensión insular de una celebración que cada año consigue reunir a Fuerteventura alrededor de una misma tradición.
Una vez finalizada la eucaristía, la imagen de la Virgen regresó en procesión hasta su santuario, acompañada nuevamente por numerosos fieles.
Un encuentro que reúne a toda Fuerteventura
La celebración del día grande de las Fiestas de La Peña contó también con una amplia representación institucional.
Entre las autoridades presentes se encontraba la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, junto al alcalde de Betancuria, Enrique Cerdeña, el consejero de Cultura, Rayco León, y otros representantes de la Corporación insular.
También participaron alcaldes y concejales de distintos municipios de la isla, además de representantes del Gobierno de Canarias, la Administración General del Estado, el Parlamento de Canarias y el Senado.
La jornada contó asimismo con la presencia de representantes de las autoridades eclesiásticas y militares.
La amplia representación institucional volvió a reflejar la relevancia que tienen las Fiestas de La Peña dentro de la vida social, cultural y religiosa de Fuerteventura.
Pero más allá de las autoridades, el verdadero protagonismo volvió a estar en las personas que cada año mantienen viva esta tradición.

El puchero majorero, otro de los grandes protagonistas
La tradición religiosa dio paso posteriormente a otro de los momentos más esperados de la jornada: la degustación del tradicional puchero.
Desde primera hora, numerosas personas se acercaron hasta el lugar habilitado para disfrutar de uno de los platos más representativos de la gastronomía tradicional de la isla.
La actividad estuvo amenizada por la actuación del grupo de música popular Tabajoste, creando un ambiente de convivencia en el que gastronomía, música y tradición volvieron a darse la mano.
El puchero se ha convertido con el paso de los años en uno de los elementos imprescindibles de las celebraciones de La Peña y en una muestra más de la capacidad de estas fiestas para conservar y poner en valor las costumbres y sabores vinculados a la identidad majorera.
La imagen de numerosas personas haciendo cola para degustarlo desde los primeros minutos de la actividad volvió a evidenciar la enorme acogida que tiene esta propuesta.

Una tarde dedicada a la convivencia y a las tradiciones
La programación de este sábado continúa durante la tarde con diferentes actividades destinadas a públicos de todas las edades.
Uno de los encuentros previstos es el protagonizado por los centros de mayores de Fuerteventura, que podrán disfrutar de una tarde de convivencia acompañada por la música de la Orquesta Jacomar.
También tendrá lugar la tradicional Partida de Bola Canaria en honor a la Virgen, una cita consolidada dentro del programa festivo y organizada por la Federación Insular de Bola Canaria y Petanca.
El deporte tradicional vuelve así a ocupar un espacio destacado dentro de unas fiestas que combinan espiritualidad, cultura, música, gastronomía y costumbres populares.
La música pone el broche a una jornada cargada de emociones
La música tendrá igualmente un papel protagonista durante la tarde y noche de este sábado.
A partir de las 19.30 horas, Vega de Río Palmas acogerá el esperado Encuentro de Solistas, una cita dedicada a una de las expresiones musicales más arraigadas de Canarias.
El escenario reunirá a Patricia Muñoz, Iván Quintana, Mariví Cabo, Ciro Corujo, Esteban Ramírez y Marey Martín, en un encuentro de voces procedentes de diferentes islas.
La propuesta permitirá disfrutar de una tarde en la que la música tradicional y la cultura popular canaria volverán a ocupar el centro de la programación.
La Peña, una tradición que sigue pasando de generación en generación
Cada año, cuando septiembre llega a Fuerteventura, miles de personas vuelven a mirar hacia Vega de Río Palmas.
Para algunos, acudir a La Peña es una tradición familiar que comenzó en la infancia. Para otros, es una promesa, un reencuentro o una oportunidad para volver a compartir junto a familiares y amigos una de las jornadas más especiales del calendario majorero.
Hay quienes llegan caminando, quienes acuden acompañando a sus familias y quienes regresan a la isla precisamente para participar en estas fiestas.
Y es precisamente esa capacidad de reunir a generaciones diferentes la que convierte a las Fiestas de La Peña en una celebración profundamente vinculada a la identidad de Fuerteventura.
La devoción hacia la Virgen se mezcla con los recuerdos de quienes ya no están, con las fotografías familiares, con las conversaciones entre amigos y con las historias que durante décadas han acompañado a esta celebración.
En Vega de Río Palmas, tradición y presente vuelven a encontrarse.

Un día grande para Fuerteventura
La jornada de este sábado ha dejado nuevamente imágenes de una Fuerteventura unida alrededor de una de sus tradiciones más arraigadas.
La solemnidad de la eucaristía, el recorrido procesional de la Virgen, el encuentro de los fieles, la gastronomía tradicional, la música y los juegos y deportes populares han conformado una jornada en la que la identidad majorera ha vuelto a ocupar el centro de todas las miradas.
Las Fiestas de La Peña continúan así escribiendo un nuevo capítulo de una tradición que ha sabido mantenerse viva con el paso del tiempo y que sigue encontrando en las nuevas generaciones la garantía de su continuidad.
Porque La Peña no es únicamente una fecha marcada en el calendario.
Es un lugar de encuentro.
Es memoria.
Es tradición.
Es familia.
Y, para miles de majoreros y majoreras, es una parte inseparable de lo que significa sentirse de Fuerteventura.
Este 19 de septiembre, Vega de Río Palmas ha vuelto a ser escenario de ese sentimiento colectivo. Una jornada en la que la isla se ha reencontrado con su patrona y en la que, una vez más, Fuerteventura ha celebrado La Peña con emoción, respeto y orgullo por sus raíces.
