La Guardia Civil esclarece 17 robos en alojamientos turísticos de La Oliva y tres estafas con tarjetas bancarias

El presunto autor, un delincuente multirreincidente con más de 50 antecedentes por delitos contra el patrimonio, accedía de madrugada a viviendas vacacionales y hoteles para sustraer objetos de valor mientras las víctimas dormían

La Guardia Civil de Fuerteventura ha logrado esclarecer diecisiete delitos de robo con fuerza cometidos en viviendas vacacionales y establecimientos hoteleros del municipio de La Oliva, así como tres delitos de estafa mediante el uso fraudulento de tarjetas bancarias sustraídas. La investigación ha culminado con la detención de un hombre multirreincidente que acumula más de medio centenar de antecedentes por delitos contra el patrimonio.

Los hechos investigados se produjeron entre los meses de abril y mayo de 2026, afectando principalmente a turistas que se encontraban alojados en hoteles y viviendas vacacionales del norte de Fuerteventura.

Robos mientras las víctimas se encontraban en el interior

La investigación se inició tras la presentación de diversas denuncias en el Puesto Principal de la Guardia Civil de Corralejo. Las víctimas alertaron de la desaparición de dinero, dispositivos electrónicos, documentación y otros objetos de valor de fácil venta.

Según las pesquisas realizadas por los agentes, en algunos casos los robos llegaron a producirse mientras los ocupantes se encontraban descansando en el interior de las viviendas o habitaciones, una circunstancia que generó una gran sensación de inseguridad entre los afectados.

La Guardia Civil comprobó que los hechos seguían un patrón común y respondían a un mismo modus operandi.

Accedía mediante escalo y aprovechando puertas o ventanas abiertas

De acuerdo con la investigación, el presunto autor accedía a los inmuebles mediante escalo, franqueando muros y cerramientos exteriores, aprovechando además puertas o ventanas abiertas o sin asegurar.

La mayoría de los robos se cometían durante la madrugada, cuando los ocupantes dormían y existía menor riesgo de ser descubierto.

Una vez dentro de los alojamientos, actuaba con rapidez y seleccionaba principalmente objetos de valor, dinero en efectivo y efectos susceptibles de ser vendidos fácilmente en poco tiempo.

En algunas ocasiones llegó a ser sorprendido por los propios moradores, provocando situaciones de gran nerviosismo e incluso episodios de ansiedad entre las víctimas.

Utilizaba las tarjetas robadas para realizar compras y pagar gastos

La investigación permitió además vincular al detenido con tres delitos de estafa cometidos mediante el uso de tarjetas bancarias sustraídas durante los robos.

Antes de que los propietarios pudieran bloquearlas, el ahora detenido realizaba pagos y disposiciones económicas para sufragar diferentes gastos personales.

Entre las operaciones detectadas figuran compras de tabaco y bebidas, apuestas y pagos de trayectos en taxi dentro del municipio de La Oliva.

Las grabaciones fueron clave para identificar al sospechoso

Los investigadores llevaron a cabo un exhaustivo análisis de las denuncias, los indicios recopilados y las grabaciones obtenidas durante la investigación.

Gracias a estas pruebas, los agentes lograron identificar al sospechoso por sus características físicas, complexión y forma de vestir. Asimismo, fue reconocido por varios guardias civiles que ya habían intervenido con él en actuaciones anteriores relacionadas con la seguridad ciudadana.

Esta circunstancia resultó determinante para avanzar en el esclarecimiento de los hechos y proceder finalmente a su detención.

Puesto a disposición judicial

Una vez finalizadas las diligencias policiales, el detenido fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Puerto del Rosario.

La autoridad judicial decretó su puesta en libertad con la obligación de comparecer ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes, mientras continúa la tramitación del procedimiento judicial.

La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las medidas de seguridad en viviendas vacacionales y alojamientos turísticos, especialmente durante la noche, asegurando correctamente puertas, ventanas y accesos para prevenir este tipo de delitos.