El Cabildo recibe el documento de Avance del PIOL tras tres décadas sin actualizarlo. Oswaldo Betancort destaca que se cumple una promesa clave: más protección natural, freno al crecimiento turístico y suelo para vivienda pública.
LANZAROTE Y LA GRACIOSA
Dicen que lo bueno se hace esperar, y en el caso de la ordenación de nuestras islas, la espera ha sido de más de 30 años. Pero el momento ha llegado: el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa acaba de recibir de manos de la empresa pública Gesplan el borrador inicial (el documento de Avance) del nuevo Plan Insular de Ordenación (PIOL). Un paso gigante que va a permitir dibujar, entre todos, el modelo de isla que queremos para las próximas décadas.
Se trata de actualizar una norma que se había quedado obsoleta y que resulta clave para resolver los problemas reales del día a día: desde dónde construir vivienda pública o cómo proteger el paisaje, hasta cómo gestionar la movilidad, las energías renovables o el crecimiento turístico.
Cumpliendo la palabra dada a los vecinos

El presidente insular, Oswaldo Betancort, no ha ocultado su satisfacción al ver cómo uno de los compromisos estrella del mandato empieza a materializarse:
«Nos comprometimos a poner en marcha la actualización del planeamiento insular y hoy damos un paso firme para dotar a Lanzarote de una herramienta moderna, útil y adaptada a la realidad del siglo XXI», celebró Betancort.
El presidente quiso mandar un mensaje de tranquilidad sobre la filosofía de este nuevo plan:
«El nuevo PIOL no nace para crecer sin control, sino para ordenar mejor, proteger más y planificar con responsabilidad. Es una herramienta para dar seguridad jurídica y garantizar que el desarrollo de la isla siga siendo compatible con la conservación de nuestro patrimonio natural y paisajístico».
Por su parte, la vicepresidenta, María Jesús Tovar, remarcó que contar con una buena planificación es la mejor garantía para actuar con coherencia en ambas islas, ofreciendo «estabilidad y seguridad para el conjunto de la ciudadanía».
Un 60% de la isla protegida y freno a las camas turísticas
¿Y qué cambia realmente sobre el papel? El consejero de Política Territorial, Jesús Machín, ha detallado las claves de un documento pensado para cuidar la isla y a quienes la habitan:
- Más protección ambiental: El 59,46% del territorio de la isla quedará blindado, aumentando la superficie protegida respecto al plan antiguo y desclasificando proyectos urbanísticos que venían del pasado.
- Menos crecimiento turístico: Se reducen las parcelas destinadas a nuevos hoteles. Un ejemplo claro es el ámbito de Montaña Roja (unos 104.000 metros cuadrados), que pasa a ser espacio protegido.
- Apoyo al campo y a la vivienda: El plan gana terreno para el sector primario y reserva suelo específico para la construcción de vivienda pública, respondiendo a una de las mayores preocupaciones de las familias.
- Infraestructuras con cabeza: Se apuesta por incorporar suelo para energías renovables, mejorar y optimizar las carreteras que ya existen antes que ponerse a construir nuevas vías, y reservar espacio para servicios esenciales que la isla llevaba décadas pidiendo.
¿Qué pasa ahora? Tu opinión también cuenta
Este documento de Avance es solo el primer escalón. A partir de ahora, el Cabildo lo sacará a información pública para que cualquier ciudadano, colectivo o entidad pueda consultarlo, conocerlo a fondo y presentar sus aportaciones antes de su aprobación inicial.
Un trabajo en equipo para garantizar que el Lanzarote y La Graciosa del mañana sigan siendo el hogar sostenible y equilibrado que todos deseamos.
